Los corrales de la finca «La Zorrilla» ya guardan el tesoro más preciado de la familia Cebada Gago: los ocho ejemplares que aspiran a pisar el albero de la Misericordia en los próximos Sanfermines de 2026. Como es tradición en esta divisa, el encierro destaca por una presentación impecable y una diversidad cromática que promete un espectáculo visual tanto en el encierro matinal como en la lidia vespertina.
Un elenco de trapío y variedad
Entre los ejemplares seleccionados para viajar a la capital navarra, destacan varios toros que personifican el prototipo del toro de Cebada. Las imágenes revelan una corrida muy en el tipo de la casa:
• Diversidad de pelajes: El lote cuenta con ejemplares de capas muy variadas, incluyendo negros mulatos de gran profundidad, llamativos cárdenos de imponente presencia, y un espectacular colorado ojo de perdiz bragado y corrido, que destaca por su estampa clásica.
• Armamento serio: Fieles a su fama de «toros de respeto», los ocho astados lucen encornaduras muy desarrolladas. Se observan pitones astifinos, con varios ejemplares veletos y cornivueltos que imponen su ley desde la sola mirada.
• Morfología: Son toros de manos cortas, con buen cuello y rematados, lo que augura la movilidad necesaria para los vertiginosos tramos de la calle Estafeta.
La ganadería de Herederos de José Cebada Gago es uno de los pilares fundamentales de la Feria del Toro de Pamplona. Conocidos por su peligrosidad en las calles y su temperamento encastado en el ruedo, los «cebaditas» son siempre una de las corridas más esperadas por la afición local y los corredores de todo el mundo.
Esta selección de ocho toros —seis para la lidia y dos sobreros— garantiza que, pase lo que pase, la esencia de la bravura gaditana estará presente en la capital del Arga. La cuenta atrás para que suenen los clarines en julio de 2026 ya ha comenzado en los campos de Medina Sidonia.







