Abrió plaza Sombrerito, castaño de capa, marcado con el guarismo del dos y con 575 kilos de peso. Fortes lo recibió a porta gayola con un farol. En el saludo capotero el toro humilló, aunque evidenció desde el principio su escasez de fuerzas y ofreció viajes cortos. El malagueño lo llevó hacia los medios, donde el animal llegó incluso a dar una voltereta. Antonio Muñoz midió con acierto los dos puyazos. Fernando Adrián quitó por tafalleras con el capote a la espalda. Ya con la muleta, Fortes comenzó de rodillas, pero el toro desarrolló derrotes y el viento dificultó el desarrollo de la faena. El de La Palmosilla siguió mostrando poca fuerza, por lo que era necesario medir los tiempos y los espacios. Fue un toro muy pronto que pedía mimo, aunque el diestro quiso exigirle algo más de lo que necesitaba. Se perfiló en suerte contraria dejando una estocada tendida, trasera y atravesada que el toro escupió. Después de un nuevo pinchazo, dejó una estocada muy defectuosa en suerte natural. El toro se echó antes de poder ser descabellado.
El segundo, Cortijero, negro mulato meano bragado, también con el guarismo del dos y 575 kilos, fue recibido de rodillas por Fernando Adrián. Más serio que el primero, acudió al capote con mayor ímpetu. Tras dos lances de rodillas, el madrileño lo estiró a la verónica. Javier Díaz ejecutó el tercio de varas. El toro se arrancó con prontitud, aunque el picador no acertó en el primer puyazo. El animal se empleó en el peto y, al salir, dio una voltereta. En el segundo encuentro ocurrió algo similar. Samuel Navalón realizó el quite por chicuelinas rematadas con una revolera. Correcto tercio de banderillas. Brindó al público e inició la faena de muleta de rodillas en los medios con una tanda en redondo. Aunque el toro embistió con ímpetu, tampoco anduvo sobrado de fuerzas. La serie al natural resultó la más templada y medida de toda la labor. Cerró la faena con manoletinas y un martinete. Se perfiló en suerte contraria y dejó un pinchazo delantero. Cambiando la suerte consiguió después enterrar el acero; aunque algo trasera, la estocada fue suficiente para que el toro doblara.
El tercero fue Zorzal, colorado, de 565 kilos y guarismo del dos, correspondiente al debutante en la Feria del Toro, Samuel Navalón. Lo saludó con una larga de rodillas seguida de verónicas. El toro se arrancó al relance al caballo y recibió un castigo muy medido, ya que tampoco sobraba de fuerzas. Fortes quitó por chicuelinas y tafalleras. Curro Javier y Julio López firmaron un gran tercio de banderillas. Fue, además, el toro mejor lidiado hasta ese momento, al recibir menos capotazos. Tras brindar al público, Navalón comenzó de rodillas, metiendo los riñones y aprovechando una embestida con clase. Ligó muletazos limpios, largos y ligados, brillando también al natural. En una de las tandas quedó muy al hilo del pitón y el toro se le cruzó, llegando únicamente a engancharle la media, sin mayores consecuencias. Remató la labor con bernadinas y dos pases de pecho. En suerte natural dejó primero un pinchazo sin demasiada decisión y, después, una estocada entera, algo contraria pero efectiva. El toro rodó sin puntilla.
El cuarto, Jubiloso, castaño claro, cornidelantero y marcado con el guarismo del dos, mostró desde el capote más alegría que el primero del lote de Fortes, aunque embistiendo con las manos por delante. Francisco de Borja señaló un primer puyazo trasero, pese a que el toro se empleó en el peto. El segundo resultó mejor ejecutado, aunque el animal ya no empujó con la misma intensidad. Galopó con alegría en el tercio de banderillas. En la muleta volvió a acusar su falta de fuerzas desde el inicio. Fue un toro quebrantado, al que le costaba completar los muletazos, lo que restó transmisión a una faena basada en la nobleza del astado. En un momento del trasteo el toro pisó a Fortes y el diestro quedó a su merced, aunque el animal no hizo por él. Destacaron un circular invertido y otro al derecho. El torero prolongó en exceso la labor. Sin fuerza, el toro sí derrochó nobleza y había sido bravo en el caballo. Intentó cerrar con manoletinas, pero el toro se le cruzó y tuvo que desistir. En suerte contraria dejó lo mejor de sus dos actuaciones: una estocada perfecta que, sin embargo, no tuvo el efecto esperado y obligó al uso del descabello. Escuchó un aviso.
El quinto, Cantarillo, castaño, de 555 kilos y guarismo del uno, fue el toro más cornalón de la corrida y correspondió a Fernando Adrián. Lo saludó con un ramillete de verónicas rematado con una revolera. Pedro Iturralde fue el encargado del tercio de varas. El toro empujó en el caballo, aunque únicamente por un pitón y con la cara arriba, mostrando también falta de fuerzas. En el segundo puyazo repitió el mismo comportamiento. Samuel Navalón quitó por tafalleras. Adrián inició la faena desde arriba, una decisión que benefició el desarrollo del trasteo. El toro tuvo bravura y el madrileño logró ligazón y buen tono, destacando especialmente por el pitón izquierdo, por donde el animal se desplazó con mayor recorrido. Supo darle los pases largos que necesitaba. Buscando el triunfo, cerró la faena de rodillas en los medios con unas bernadinas. En suerte contraria dejó una estocada sin el efecto deseado y, cambiando después a la suerte natural, logró una estocada definitiva. El toro cayó sin puntilla.
Cerró plaza Mirloblanco, negro listón, de 580 kilos y guarismo del uno. Samuel Navalón lo recibió a porta gayola antes de instrumentar un ramillete de verónicas muy espaciadas en los medios. Agustín Moreno ejecutó el tercio de varas. El toro se empleó en el caballo metiendo un pitón y con la cara arriba, mientras que en el segundo encuentro empujó con mayor entrega en el peto. Desde los medios inició la faena con pases cambiados. Cuajó un toreo en redondo por la mano derecha, con muletazos largos, y también dejó buenos naturales. En una de las tandas al natural el toro se le cruzó y le propinó una voltereta que quedó en un susto, aunque pudo haber tenido peores consecuencias al cogerle por la espalda. Se perfiló en suerte contraria y dejó una estocada entera en buen sitio. Necesitó del descabello, que acertó al primer intento.
Ficha 12 de julio Pamplona:
Fortes: silencio en el primero; ovación en el segundo
Fernando Adrián: Ovación en el primero; 1 oreja en el segundo
Samuel Navalón: Ovación en el primero; Ovación en el segundo