David de Miranda desata la locura en La Malagueta con el sexto

El onubense corta dos orejas al mejor toro de una corrida de Juan Pedro Domecq de juego desigual. Castella suma un trofeo y Luque deja dos actuaciones de capacidad y temple sin recompensa.

La corrida de Juan Pedro Domecq necesitó tiempo para romper. La tarde fue avanzando entre toros de distintas condiciones hasta que apareció el sexto, un animal con la calidad y la entrega necesarias para que David de Miranda pudiera desplegar todo su concepto. El de Trigueros aprovechó la oportunidad y terminó protagonizando la faena más rotunda de la tarde, premiada con dos orejas.

Antes de comenzar el festejo, el onubense recibió el Capote de Paseo correspondiente a su triunfo en la feria de agosto de 2025, un reconocimiento que encontró continuidad en el ruedo unas horas después.

Sebastián Castella abrió plaza con un toro de buenas hechuras que dejó entrever calidad, aunque siempre con las fuerzas justas. El francés lo recibió con verónicas suaves y templadas y posteriormente dejó algunos pasajes interesantes con la muleta. El animal no terminó de transmitir y eso hizo que la faena no alcanzara la intensidad necesaria, aunque hubo naturales de buen trazo. La espada, a la primera, dejó todo en una ovación.

El cuarto ofreció un escenario más favorable. Castella comenzó con mucha emoción, utilizando estatuarios y cambiados por la espalda que conectaron rápidamente con el público. Después encontró el ritmo adecuado para un toro que tenía fijeza y mejor condición. El francés construyó una faena que fue creciendo, con la mano derecha como principal argumento. Una buena estocada al segundo intento y la petición del público le permitieron cortar una oreja.

Daniel Luque tuvo que recurrir a toda su capacidad en su primer turno. El tercero mostró pronto tendencia a buscar la salida y careció de la entrega necesaria, llegando a soltar gañafones durante la faena. El sevillano optó por no descubrirlo y trabajó siempre con la muleta muy colocada, intentando corregir sus defectos. La labor tuvo mérito por la dificultad del animal, aunque la petición de oreja no alcanzó fuerza suficiente y quedó en ovación.

El quinto tampoco fue un regalo. Luque lo recibió con un buen quite por chicuelinas y posteriormente fue construyendo una faena basada en la paciencia y en la precisión. Sin forzar las embestidas, consiguió sacar muletazos de calidad por ambos pitones. El cierre, toreando con la diestra sin ayuda, elevó la emoción en los tendidos. La espada, esta vez al tercer intento, dejó el premio en una ovación tras aviso.

David de Miranda se encontró en el sexto con la gran oportunidad de la tarde. El toro mostró desde el principio una condición diferente y el onubense la aprovechó desde el capote, donde dejó un recibo a la verónica que levantó los primeros olés.

Con la muleta comenzó de rodillas, en el tercio, para después asentarse en los medios y empezar a ligar los muletazos. La faena tuvo como principal virtud la quietud. De Miranda no quiso correr ni abusar de los tiempos, sino medir cada embestida y llevarla muy toreada. Tanto con la diestra como al natural consiguió series de gran intensidad, haciendo crecer la respuesta del público.

El tramo final elevó todavía más la temperatura de La Malagueta. Las manoletinas, muy ajustadas, pusieron el cierre a una faena de gran entrega. Una estocada contundente aseguró las dos orejas y convirtió al onubense en el gran protagonista del festejo.

Antes, en su primero, había tenido que emplearse a fondo frente a un toro con poca clase y tendencia a los chiqueros. Lo llevó muy tapado y corrigió sus continuos defectos con técnica y paciencia. Una estocada bien ejecutada dejó una petición minoritaria y una ovación.

Ficha del Festejo:

Plaza de toros de La Malagueta, Málaga. Corrida de toros en homenaje al Málaga C.F. Más de tres cuartos de entrada.

Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados y de juego desigual. Destacaron cuarto y sexto, este último como el mejor del encierro.

  • Sebastián Castella: ovación y oreja.
  • Daniel Luque: silencio tras aviso y ovación tras aviso.
  • David de Miranda: ovación y dos orejas.