La Maestranza dispara su número de abonados: 903 nuevos aficionados se suman a la temporada con un incremento del 34,6%

La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla cierra su campaña de abonos con un dato histórico que refleja el creciente interés por los toros en uno de los cosos más emblemáticos del mundo.

La Real Maestranza de Sevilla tiene motivos para la celebración. El coso del Baratillo ha registrado 903 nuevos abonados para la presente temporada, lo que supone un incremento del 34,6% con respecto al año anterior, una cifra que confirma la tendencia al alza en la afición taurina en la capital hispalense.

El dato, difundido a través de la plataforma Lances de Futuro, supone un espaldarazo significativo para la fiesta en uno de sus templos más venerados. La Maestranza, referencia mundial del toreo, ve así cómo su base de aficionados continúa creciendo y rejuveneciéndose temporada tras temporada.

El aumento no es menor. Casi un tercio más de abonados que en la temporada anterior evidencia que el trabajo de captación y fidelización está dando sus frutos, y que la afición sevillana responde con entusiasmo ante una plaza que año tras año ofrece algunos de los carteles más exigentes del escalafón. En ese sentido, no es casualidad que la presencia de Morante de la Puebla en el cartel de la Feria de Abril haya sido señalada como uno de los grandes alicientes de la temporada. Conseguir que el torero de La Puebla del Río, ídolo indiscutible de la afición sevillana y figura caprichosa con su plaza de casa, haya dicho sí a la Maestranza ha requerido de un trabajo discreto pero intenso por parte de la empresa, y el resultado se nota en la respuesta del público.

La campaña cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Sevilla y de Caja Rural del Sur como patrocinadores institucionales, lo que subraya el compromiso de las instituciones locales con la fiesta nacional en una ciudad que es, históricamente, su corazón.

Con estos datos sobre la mesa, la Feria de Abril se presenta con los tendidos más llenos que nunca y con una afición renovada que augura una temporada de altura en el Guadalquivir.