Los servicios jurídicos de la Diputación de Zaragoza comenzarán a trabajar de inmediato en la redacción de un nuevo pliego de condiciones para la plaza de toros de la Misericordia, con el objetivo de adjudicarla antes de las fiestas del Pilar. Así lo ha anunciado el presidente de la institución, Juan Antonio Sánchez Quero, tras conocerse el auto del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) que rechaza suspender cautelarmente el acuerdo del Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) que anuló el pliego vigente.
Sánchez Quero ha mostrado su «respeto» a la decisión judicial, aunque ha subrayado que el auto hace «imposible» seguir defendiendo la postura de la Diputación en los tribunales sin poner en riesgo la adjudicación del coso zaragozano en el presente año. «No compartimos la decisión del TSJA y seguimos creyendo que nuestra actuación ha sido la correcta», ha señalado el presidente, quien no obstante ha dejado claro que la prioridad es que la plaza cuente con un gestor cuanto antes.
El camino elegido para lograrlo implica, sin embargo, renunciar a buena parte de las condiciones que recogía el pliego anulado. Según ha explicado Sánchez Quero, el nuevo contrato tendrá carácter patrimonial, lo que en la práctica supone una subasta al mejor postor en la que la Diputación no podrá imponer requisitos sobre la calidad de los espectáculos, el precio de las entradas ni los posibles descuentos para el público.
Esta limitación se deriva directamente del criterio del TACPA, que equiparó la gestión de la plaza de toros a un contrato de concesión de servicios, similar a los que los ayuntamientos utilizan para el transporte urbano, la limpieza viaria o la recogida de basuras. Una interpretación con la que la Diputación sigue sin estar de acuerdo, pero ante la que, tras el rechazo del TSJA a las medidas cautelares solicitadas, no encuentra margen legal para imponer condiciones más allá del precio.