La corrida de toros de hoy en el coso de la calle de Alcalá estaba conformada por los toros de Valdefresno, que tuvieron que ser remendados por dos de la ganadería de Couto de Fornilhos, los diestros que hoy trenzaban el paseíllo eran Juan Pablo Sánchez, Cristian Pérez que reaparecía tras ser feamente cogido en esta misma plaza, al finalizar el paseíllo se le dedicó una ovación, y Alejandro Peñaranda.
El primero de la tarde, de Couto de Fornilhos muy anovillado, cayó en suerte de Juan Pablo Sánchez, el picador Sangüesa dejó un nefasto primer tercio por la mala ejecución de la suerte y la catastrófica colocación de la vara siendo así pitado por el tendido. El diestro mexicano dejó un buen inicio por genuflexos para a continuación dejar una buena primera tanda por derecho de mucho temple. Al natural el poco tranco del animal propició que se parase en mitad del muletazo y soltara la cara arriba. Una faena que pretendió apuntar alto se zanjó con una media estocada que bastó para hacer rodar al toro. El segundo del lote del mexicano, un precioso carbonero, salió de corrales para caer en el capote de Juan Pablo Sánchez, encajando de forma notoria su rostro en el capote del actuante. Brindó al tendido y dio inicio a una faena de poca altura y calado, primaron los enganchones y la ausencia de temple, un toro de notorias cualidades no fue aprovechado por un diestro que solo supo exponer los pocos defectos del astado. Dejó un pinchazo hondo y recurrió al descabello, con el que estuvo certero.

Las verónicas de Cristian Pérez sirvieron para parar al segundo de la tarde, de Valdefresno, el diestro albaceteño dejó largo al toro en el caballo montado por José Ney Zambrano que dejó dos buenos puyazos que fueron ovacionados por el tendido. Tras el primer tercio Cristian Pérez fue arroyado, en su primer intento de realizar un quite por gaoneras, se recompuso y volvió a repetir el quite, fue aplaudido por el tendido. Brindó al médico Máximo García Leirado, con un inicio de autor. En una faena carente de temple y en la que hubo algún enganchón, el astado no tuvo duración alguna, se marchó a matar y dejó una extraordinaria estocada que le sirvió para cortar una oreja. Un anovillano quinto dejó una extraordinaria pelea en el caballo montado por Santiago Pérez, si en el primer puyazo el toro se arrancó de lejos, en el segundo más aún, pudiendo el espectador ver un gran primer tercio, a continuación Alejandro Peñaranda plasmó un buen quite por chicuelinas. Cristian Pérez con la Puerta Grande entre abierta brindó al tendido y desde los medios citó al toro sufrió un espeluznante revolución tras el que cayó inconsciente, rápidamente fue trasladado a la enfermería, de la que salió con prontitud para torear al segundo de su lote, la plaza lo recibió con una merecidísima ovación. Cogió la mano izquierda dejando una tanda en la que peleó con un brusco toro que se dudaba en si acudir al bulto o la muleta, con firmeza pudo dibujar pases de muchísimo mérito. El diestro al citar al toro con la voz se producía un eco que a más de uno le hizo encogerse, provocando un sentimiento estremecedor. Con unas bernardinas puso fin a la faena, le sonó un aviso y pinchó al perder el toro las manos. Dejó una estocada efectiva y la escasa petición no le bastó para cortar una oreja, pero sí para dar una merecida vuelta al ruedo.

El tercero de la tarde, de dudoso trapío y de notoria mansedumbre tuvo que ser picado en los bajos del cinco y entre ambas rayas de picar. Ante la imposibilidad de torear al primero de su lote (IIIº de la tarde) Alejandro Peñaranda se dispuso a trastearlo y sentenció al toro con una buena estocada. Un sexto de grandes pitones, de Couto de Fornilhos, tras los primeros tercios que no revistieron de trascendencia, el diestro albaceteño brindó al tendido y postrado de rodillas ante el toro dejó la primera tanda, ya erguido y sobre la mano derecha dejó un conjunto de muletazos de mucho temple y de gran armonía. Al natural el toro respondió con un tranco desmesurado brindando al diestro la oportunidad de dibujar muy buenos naturales. Se marchó a por la espada tras dejar una faena hermosa y templada al bueno de Couto de Fornilhos. A la segunda y tras recibir el primer aviso dejó la espada, tras la que tuvo que recurrir al descabello.

FICHA DEL FESTEJO
Corrida de toros de Valdefresno y Couto de Fornilhos (1º y 6º) para Juan Pablo Sánchez, Cristian Pérez y Alejandro Peñaranda.
Entrada: 7234 espectadores.
- Juan Pablo Sánchez: silencio y silencio.
- Cristian Pérez: oreja tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso.
- Alejandro Peñaranda: silencio y saludos tras aviso.