El primer astado de la tarde con 558 kg y de nombre Capitán, le correspondió la lidia y muerte a Pepe Moral. Mediante un ramillete de verónicas, se vio un toro con continuidad aunque rebrincado. En cuanto al tercio de varas, los dos puyazos estaban clavados en buen sitio, pero el animal no se empleó. Tras el brindis al público, el primer matador de la terna se encontró en la faena con un rés al que no se le podía torear con la mano abajo, debido a que terminaba las embestidas arriba. A pesar de ello, Pepe moral lo hizo. Durante este tiempo, estuvo cambiando de terrenos para encontrar el sitio del toro, pero resultó sin efectividad. Lo más destacable de este primero fue una tanda de naturales. En líneas generales, fue una faena carente de emoción. Finalmente, se perfiló en suerte contraria dejando una estocada entera. Le sonó un aviso.
Damián Castaño fue el encargado de Chulito, el segundo de la tarde con 545 kg. En el castigo, el picador dejó un segundo puyazo trasero que rectificó y recibió multitud de quejas por parte de la afición. Ya en la muleta, el salmantino tuvo un susto en las primeras tandas, ya que se le cruzó el toro. Este fue un animal al que Castaño tuvo que arrancarle las embestidas, hubo más torero que toro. Resultó una faena breve ya que no quiso alargar lo que no había. El matador cerró el primero de su lote dejando una estocada en suerte natural semientera y un poco caída tras marcar al toro en otras dos ocasiones. Además, tuvo que recurrir al verduguillo que acertó a la primera.
Gómez del Pilar fue el encargado de completar la terna de la tarde. El primero de su lote de nombre Cobrador salió con 582 Kg rematando en los burladeros. En la brega, salió suelto, rebrincado y con poco recorrido, pero con mucha fuerza. En varas, el animal no se empleó, llevó la cara arriba, recibiendo un buen segundo puyazo. El tercio de avivadores destacó por poner una banderilla en los primeros dos pares. Gómez del Pilar brindó el toro al público antes de desplazarse hasta el tendido seis para realizar la faena. Ya allí, inició unos pases muy ligados. Al comienzo, el Cobrador se arrancó pronto, cosa que varió en cuestión de minutos. Tandas muy ajustadas fueron las protagonistas de esta tercera actuación. Entró tres veces a matar en distintas suertes, siendo la última la natural, pero en ninguna de ellas enterró la espada más de un cuarto. Tenía un toro muy entero y en lugar de volver a entrar a matar, cogió el descabello, pero hasta el décimo intento no cayó. Le sonaron dos avisos a Gómez del Pilar.
Cabestrero de 531 kg, fue el segundo del lote de Pepe Moral. Era un toro más despegado del suelo, cárdeno oscuro. El picador en lugar de cogerle en su sitio, le lanzó la puya, dejando un puyazo trasero. En la suerte de muleta el toro se queda muy corto, sin recorrido en los muletazos. Asimismo, resultó un animal manso, sin arranque, lo que demostraba las escasas fuerzas que poseía. Lo mejor que hizo el matador fue coger la espada. Pepe Moral se perfiló dos veces: la primera en suerte natural, dejando un pinchazo; la segunda en suerte contraria con una estocada casi entera. Los subalternos realizaron una mala lidia dándole consecutivas vueltas al toro para que se echara. Pero, hasta que no lo descabelló seis veces, no se echó.
En quinto lugar, fue el turno de Damián Castaño que hizo frente a Minutero, el toro de 572 kg que demostró tener un largo recorrido en el ramillete de verónicas desde el primer instante. Fue otro toro que dejó la cabeza arriba en el caballo de picar. En este tercio destacó la buena lidia por parte del diestro al dejarle largo para entrar al peto. El subalterno encargado de la lidia del toro llamado Rubén Sánchez, recibió una voltereta que le obligó a acudir a la enfermería. Una vez que ocurrió esto, el resto de hombres de plata ejecutaron con miedo el tercio de avivadores a lo que se le sumaba que el toro era un poco tardío. Damián Castaño dio comienzo a la faena como antiguamente, con la montera puesta y sin brindar. El salmantino mostró entrega dejando unas tandas muy templadas y arrimándose al animal que consiguieron la atención del público. Hasta el momento, fue el turno más interesante de la tarde. Tras el pinchazo que dejó en suerte natural, Minutero embiste al matador en el suelo. Otra vez en suerte natural, Castaño efectuó una estocada entera, en la que entró muy de verdad. A pesar de ello, tuvo que coger el verduguillo acertando a la primera. Damián Castaño dio la vuelta al ruedo.
Gómez del Pilar fue el responsable de poner el broche final a la tarde. Buenacara de 534 kg fue el animal que más se empleó en el peto. En el tercio de banderillas, solo se le quedaron cuatro puestas de todos los pares. El inicio de la muleta fue de tablas a medios. Pero, el diestro no se quedó quieto entre ninguno de los muletazos, lo que provocó que el animal viera el bulto. Gómez del Pilar no supo sacarle al toro lo que llevaba dentro. Aún así, despegó algún olé del público. Al final de la faena el matador mostró las mejores tandas, a pesar de que por la mano izquierda no arrancó el astado. Dejando un sabor de boca, se excede de faena sonándole el primer aviso, lo que enfrió al público. Corrió a por el estoque para perfilarse rápidamente en suerte natural y dejando una media estocada tendida. Le sonó el segundo aviso y acertó con el verduguillo al segundo intento.
Ficha 2 de junio de 2026 Las Ventas:
Pepe Moral: 1 aviso en el primero; pitos en el segundo.
Damián Castaño: Silencio en el primero; Ovación y vuelta al ruedo en el segundo.
Gómez del Pilar: 2 avisos y pitos en el primero; 2 avisos y aplausos en el segundo.