La festividad del Toro Jubilo de Medinaceli ha obtenido de manera definitiva la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial. El Ejecutivo de Castilla y León ha ratificado este reconocimiento en su última reunión ministerial previa al inicio del nuevo ciclo político, coincidiendo con la reciente reelección y toma de posesión del mandatario regional, Alfonso Fernández Mañueco.
Desde la administración autonómica se resalta el incalculable valor histórico de este rito, cuyos orígenes documentados se localizan en el siglo XVI, señalando además que representa la última manifestación viva de los astados de fuego en todo el territorio de la comunidad.
En épocas recientes, esta celebración ha estado en el ojo del huracán debido a las constantes protestas de colectivos defensores de los animales, una presión que llegó a provocar su suspensión temporal durante el año 2024.
Como era de esperar, la resolución no ha estado exenta de controversia. La formación política PACMA ya ha manifestado públicamente su rechazo absoluto a la medida y ha confirmado que emprenderá acciones legales para impugnar de forma inmediata este blindaje patrimonial.