El valor de Gómez del Pilar y la entrega de Adrián de Torres ante los toros de Cuadri fueron la llave de una tarde benéfica que Villaseca no olvidará pronto

El toledano se metió entre los pitones cuando la faena lo exigía y arrancó la oreja más importante de la tarde, mientras el jiennense dejó una actuación de compromiso que el marcador no supo reflejar

Villaseca de la Sagra abrió su fin de semana taurino con una corrida de Cuadri que estuvo a la altura de su fama. Un encierro serio, de imponente presentación y con contenido suficiente para mantener el pulso de los tendidos durante toda la tarde, confirmó una vez más que la cita benéfica del municipio toledano merece el hueco que ocupa en el calendario.

Gómez del Pilar marcó la diferencia. Su tarde tuvo altibajos, pero cuando llegó el momento de la verdad el toledano no dio un paso atrás. Con el sexto, un toro muy pegado al suelo que dificultó la ligazón, el diestro optó por acortar distancias y jugarse el tipo en cada embroque. Muletazos con eco, decisión sin fisuras y una disposición que conectó de inmediato con el respetable. La oreja fue la consecuencia lógica de una actuación que tuvo en el valor su argumento principal. El toro había lucido antes en varas con tres puyazos de Juan Antonio Carbobell que levantaron a la plaza de sus asientos.

Con el cuarto, un animal con casta y humillación que pedía mano baja y autoridad, Gómez del Pilar buscó la ligazón por la derecha y dejó sus mejores momentos al natural, con muletazos de trazo amplio y pausado. La espada truncó lo que podría haber sido un gran resultado: pinchazo arriba, descabello y dos avisos. El toro se ganó una fuerte ovación en el arrastre. Con el segundo, el más complicado de su lote, las embestidas defensivas del animal cerraron cualquier puerta y el fallo con los aceros añadió un aviso a una actuación que quedó en silencio.

Adrián de Torres vivió una tarde de las que dejan huella por dentro aunque no siempre se reflejen en el palco. Con el primero, un toro serio que sangró en exceso en varas y llegó condicionado a la muleta, el jiennense firmó una labor de exposición constante ante un animal sin salida, con momentos de tensión real y unas manoletinas ajustadas que pusieron el vello de punta antes de la estocada. Ovación bien ganada. Con el tercero, más móvil de salida, construyó una faena con sentido sobre la diestra que fue perdiendo intensidad, con un remate en los terrenos de la verdad que elevó el tono antes de que la espada cayera en mal sitio. Ovación para los dos. El quinto, muy ovacionado por su presencia en el paseíllo, recibió un solo puyazo y ofreció a Torres una faena de buena colocación que no terminó de despegar, resuelta con estocada trasera y dos avisos. Una tarde, en definitiva, de más mérito que fortuna para un torero que dejó en Villaseca todo lo que tenía.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Villaseca de la Sagra, Toledo. Corrida benéfica en favor de la Fundación Oncohematología Infantil del Hospital Niño Jesús.

Entrada: Más de tres cuartos de entrada. Toros de Cuadri, muy bien presentados, siendo ovacionados a su salida. Desiguales en su juego, destacando el cuarto, que fue bravo y con transmisión en la muleta. Venido a menos el primero y el tercero. Defensivo el segundo. Con movilidad y buen embroque el quinto. Muy parado y sin transmisión el sexto.

  • Adrián de Torres, ovación, ovación y ovación tras dos avisos.
  • Gómez del Pilar, silencio tras aviso, ovación tras aviso y oreja tras aviso.

Incidencias: Al finalizar el paseíllo, se guardó un minuto de silencio en memoria del torilero, recientemente fallecido. Después, sonaron los acordes del Himno Nacional de España. Adrián de Torres y Gómez del Pilar fueron obligados por el público a saludar una ovación, la cual compartieron con Juan de Castilla, torero anunciado inicialmente en el cartel. Raúl Palancar se desmonteró tras parear al segundo. Hizo lo propio Iván García en el tercero. También saludaron Raúl Palancar y Miguel Murillo tras la lidia del cuarto. El picador Juan Antonio Carbonell saludó una ovación tras el tercio de varas al sexto.