La tensión se corta con un cuchillo en las calles de Pamplona. Tras el arranque de las fiestas, la capital navarra se prepara para vivir este miércoles 8 de julio uno de los platos más fuertes y temidos de los Sanfermines: el encierro y la posterior lidia de los toros de D. José Cebada Gago. Este hierro, procedente de Medina Sidonia (Cádiz), cuenta con la vitola de ser peligroso debido a la tendencia de sus ejemplares a la improvisación, el desentendimiento de los cabestros y el peligro extremo en cada tramo del recorrido. A partir de las 08:00 horas, los astados gaditanos enfilarán la cuesta de Santo Domingo, donde los corredores saben que con los «cebadas» no valen los guiones establecidos, ya que la ganadería destaca por romper las manadas, protagonizar carreras con toros rezagados que se vuelven contra el vallado y provocar situaciones de pánico con una altísima tasa de heridos por asta de toro. El desafío no terminará en el callejón de la plaza, puesto que a las 18:30 horas el exigente encierro dará paso a una de las citas clave del abono taurino vespertino, donde una terna de valientes compuesta por David Galván, Román y Manuel Diosleguarde se encargará de lidiar a la seria corrida en el coso pamplonés. La combinación de la imprevisibilidad de los toros en las calles de Pamplona y el hambre de triunfo de los diestros aseguran que este miércoles 8 de julio sea una jornada de emociones fuertes e inolvidables en los Sanfermines.








