Hay cargos que pesan. El de presidente del palco de la Plaza de Toros de Las Ventas es uno de ellos. Más de veintidós mil pares de ojos, cámaras de televisión y la afición más exigente del mundo pendientes de cada pañuelo. Iñaki Sanjuán lo sabe bien. Llegó a este puesto con las ideas claras y temporada tras temporada ha demostrado que el criterio no se negocia, ni con el tendido en pie ni con la presión del ambiente. Aficionado de raíz, formado en el festejo popular de su Arganda natal, Sanjuán entiende los toros desde las entrañas y desde ahí gobierna el palco más importante del mundo. En esta entrevista repasa el inicio de una nueva temporada, se moja sobre el tercio de varas y lanza un mensaje claro a la afición.
¿Cómo afronta una nueva temporada en una plaza como Plaza de Toros de Las Ventas?
Como cada temporada , con mucha responsabilidad y afición. Ambas palabras tienen que guiar mis decisiones , acertadas o no , pero en todo momento. Y siempre con el objetivo de mantener el rigor a la Plaza de Madrid , y el respeto al aficionado.
¿Qué exige Las Ventas a un presidente en comparación con otras plazas?
Todas las presidencias de plazas de toros son muy importantes , absolutamente todas , y cada compañero presidente que se sienta en un palco , de la plaza que sea , lo hace con afición y tratando de ser justo. El palco de Madrid es el que tiene más repercusión y más relevancia por ser el palco de la primera plaza del mundo , con más de veintidós mil personas en la plaza y la televisión cada decisión es relevante y tiene mucha repercusión.
¿Ha cambiado su forma de entender el palco con la experiencia acumulada?
Desde que llegué a tener el orgullo y el honor de tener el cargo de Presidente de Madrid , he tratado de mantener siempre el criterio, como digo con errores o fallos seguramente, pero siempre tratando de mantener el mismo criterio, exigir el rigor que esta plaza y la afición venteña merece .
¿Dónde sitúa el equilibrio entre reglamento y sensibilidad hacia el público?
El reglamento es la norma que debe regir el espectáculo, sobre todo el espectáculo, pero en ciertos momentos y en aspectos diferentes que no están relacionados con la liturgia de la lidia y el respeto al toro , el presidente tiene que salvaguardar la importancia de la exigencia y el rigor que cada plaza tiene, aunque se vea sometido a una presión brutal, tiene que saber que la importancia del rigor y exigencia de la primera plaza del mundo está siempre por encima
¿Se siente más juez que aficionado cuando ocupa el palco?
Yo siempre me siento aficionado por encima de todo, y mi amor y respeto al toro está por encima de todo. Vengo del festejo popular, de mi Arganda de mi corazón el pueblo que me dio toda mi afición por este mundo del toro y el ser aficionado está siempre presente en cada momento tanto dentro como fuera del palco.
Pues como le digo, en ocasiones puede existir un ambiente de excesivo triunfalismo, pero eso es respetable por supuesto. Dicho esto, y siempre desde el máximo respeto, el Presidente tiene que aguantar la presión y defender el rigor y exigencia de la Plaza de Madrid.
En el inicio de temporada, la corrida de Celestino Cuadri dejó momentos muy comentados, especialmente en el tercio de varas del sexto toro. ¿Cómo vivió usted esa situación desde el palco?
Yo soy un firme defensor del tercio de varas. Es un tercio muy importante y muy complicado también para los profesionales que realizan esta suerte, respetando su trabajo y la complicidad pero hay que tener la exigencia y el rigor de que no se produzcan comportamientos de los profesionales que son sancionables.
¿Cree que el aficionado es cada vez más exigente con lo que ocurre en ese tercio?
Creo sinceramente que la gran labor que realizan asociaciones, peñas y aficionados está haciendo que gran cantidad de público que comienza a acudir a las plazas tengan mayor interés y sensibilidad por el tercio de varas y que se realice de forma correcta, esto es muy bueno y muy importante para la tauromaquia.
¿Es el tercio de varas uno de los puntos donde más se pone a prueba el criterio presidencial?
En esta contestación no puedo ser objetivo porque en mi caso , soy un enamorado del tercio de varas y de su importancia.
¿Qué espera de la temporada 2026 en términos de nivel taurino?
Pues que será dura y complicada para la presidencia como todas, pero espero y deseo que los aficionados disfruten de nuestra fiesta nacional. ¿Un deseo importante? que no haya percances serios a ningún profesional , esto es algo que siempre deseo en cada una de mis presidencias y que el aficionado disfrute de los toros , con verdad y sentimiento.
¿Qué le gustaría mejorar respecto a campañas anteriores desde su posición?
Seguimos trabajando en aspectos para mejorar la transparencia de ciertas decisiones y aspectos de cara al aficionado
¿Qué mensaje lanza a la afición de cara a este año?
Que disfruten de este arte, de la verdad que son los toros, que lo vivan y que vayan a las plazas, y como siempre digo VIVAN LOS TOROS Y VIVA ESPAÑA
Las palabras de Sanjuán transmiten la imagen de un presidente que conoce bien el peso del cargo que ocupa. Su insistencia en el tercio de varas no es casual: es precisamente ahí donde se libra hoy una de las batallas más silenciosas pero más importantes de la tauromaquia, la de recuperar una suerte que durante años fue vaciada de contenido con la complicidad de demasiados palcos. Que el presidente de Las Ventas la defienda con esta convicción es, en sí mismo, una señal esperanzadora para quienes creen que los toros se salvan con verdad, no con concesiones.