La novillada de Conde de Mayalde dejó una tarde marcada por la desigualdad de los utreros y por el peso de las actuaciones de Julio Méndez, Emiliano Osornio y Pedro Montaldo. Hubo animales de calidad en la muleta, otros de comportamiento áspero y varios momentos de gran conexión con los tendidos, especialmente en la actuación de Julio Méndez, que terminó siendo el gran triunfador de la tarde.
Emiliano Osornio dejó una tarde de pureza y buen concepto. Con “Fortunito”, un novillo deslucido y sin demasiada entrega, mostró disposición y firmeza, intentando siempre llevar la embestida por el camino clásico pese a las complicaciones del animal. Logró algunos naturales destacados, aunque la faena nunca terminó de romper. Falló con la espada y todo quedó en silencio. Muy diferente fue su actuación ante “Guardamonte”, un utrero de mejor condición con el que Osornio construyó una faena muy seria y de corte clásico. Toreó con profundidad, especialmente al natural, en una obra muy del gusto de Madrid aunque el público tardó en entrar. La espada le privó de un premio mayor tras necesitar descabello. Saludó una ovación tras una labor de mucho peso.
Pedro Montaldo se encontró con el lote más complejo y menos agradecido. “Barrenero” fue un novillo muy desigual, con embestidas cambiantes y poca continuidad, que terminó viniéndose abajo demasiado pronto. Montaldo no encontró demasiadas opciones ni logró conectar con los tendidos, dejando una actuación seria pero sin eco. Mató al segundo intento y escuchó silencio. Con “Extranjero”, otro utrero de poca transmisión y embestida dispersa, tampoco consiguió romper la faena. El animal tuvo algunas opciones, pero faltó reunión y profundidad en una labor que no terminó de tomar vuelo. Estuvo eficaz con la espada, aunque nuevamente todo quedó en silencio.
La gran actuación de la tarde llevó la firma de Julio Méndez. Con “Babieco”, un novillo con enorme poder y calidad en la muleta, firmó una faena de mucha verdad. Comenzó de rodillas, conectó rápido con los tendidos y fue creciendo en mando y profundidad hasta romper completamente la tarde. Destacaron las tandas al natural, el temple y un final vibrante por bernadinas que puso a la plaza en pie. Mató en suerte contraria, escuchó un aviso y cortó dos orejas, mientras el novillo fue premiado con la vuelta al ruedo, y Julio asegurando abrir la puerta grande. En el sexto, “Segurito”, volvió a dejar detalles importantes desde el recibo a portagayola. El novillo tuvo clase y ritmo, y Julio entendió pronto que necesitaba un trato suave y por abajo. La faena tuvo momentos de mucho ajuste, especialmente al natural, aunque el animal terminó viniéndose a menos. El fallo con la espada emborronó la actuación y todo quedó en silencio, pese a volver a dejar una imagen de torero muy asentado y firme.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Las Ventas (Madrid). Decimosexta de abono.
Toros de Conde de Mayalde, destacando el tercero de la tarde, consiguiendo una vuelta al ruedo.
Emiliano Osornio: silencio y saludos.
Pedro Montaldo: silencio y silencio.
Julio Méndez 2 orejas (1 aviso) y silencio.