En el coso de Aranjuez (Madrid) se celebraba el domingo la tradicional Corrida de San Fernando 2026 con un encierro de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Roca Rey y Pablo Aguado. Acabó Aguado paseando un rabo del tercero del festejo, de vuelta al ruedo, en una obra sublime y de mucha entrega, mientras que Morante paseó tres orejas en otra tarde muy torera y completa. Roca Rey, con el peor lote, hizo un esfuerzo.
Morante de la Puebla abrió plaza frente a un toro muy falto de fuerzas pero con nobleza. Dejó dos buenas verónicas y una templada media en el inicio. Con el engaño, comenzó con una tanda a media altura por el pitón izquierdo, en la segunda tanda ya se puso manos a la obra construyendo una faena de temple y suavidad sin exigirle más de la cuenta al toro que pedía precisión y mimo. El momento cumbre de la faena llegó con la mano izquierda por la que le pudo sacar al toro unos grandes muletazos consiguiendo unos “oles” roncos del público. Terminó su actuación con una estocada un poco caída pero de efectos fulminantes, con la que le valió de sobra para cortar la primera oreja de la tarde.
Llegó el turno de Andres Roca Rey, que con el toreo de capa dejó buenos lances por delantales ante un toro que le faltaba fuerza y empuje. Con decisión realizó un gran quite a pies juntos por gaoneras. Con la muleta poco pudo hacer ya que el toro llegó muy afligido y apenas lo enseñó por los dos pitones y lo despachó con un estoconazo.
El tercero mostró a un Aguado en su estado más cumbre. Lo lanceó con varias estupendas verónicas y una gran larga. Se dispuso a hacer un quite por chicuelinas cuando perdió un pie y tuvo que hacerse un autoquite con el que puso a la gente en pie y para asombro de todos le dijo a sus banderilleros que se volvieran que iba a poner los palos. Con mucha torería caminó hacia el toro, cuarteó en la cara y puso dos espectaculares pares. Al quiebro, al hilton de las tablas puso el último par. La faena la empezó por todo lo alto de rodillas con unos ayudados por alto, continuó con una soberbia faena al más puro estilo sevillano. Cerró una gran obra de arte con unas manoletinas ajustadas y de una gran belleza y se fue detrás de la espada para dejarle un espadazo arriba con el que nadie dudó en pedirle el rabo que el sevillano paseó con mérito a la vez que al gran toro noble de núñez del cuvillo recibía la vuelta al ruedo.
Llegó el turno del tan esperado Morante, que cuajó con una sutileza a la verónica a un astado de calidad y fondo. Para poner al toro a la jurisdicción del picador nos deleitó con un remate de inmensa belleza. Comenzó la faena apoyado en tablas dejando varios pases con mucha quietud y con un gran pase de mano, siguió con su arrebatadora y pinturera faena bajo los acordes de Caridad del Guadalquivir en la que templó cada embestida de una manera sublime con unos naturales exquisitos que pusieron a todo el público en pie. Para finalizar con una serie con la derecha, con el compás cerrado, sin rectificar terreno, solamente girando talones, sencillamente soberana. Tras otra estocada de las suyas paseó las dos orejas.
Le tocaba el turno a Roca Rey que todos sabíamos que iba a salir a por todas y así lo hizo asentando las dos con el capote y sacando al toro hasta los medios finalizando con una arrebatada larga cambiada. Con la pañosa comenzó de rodillas con sus habituales pases por la espalda que generaron nervios en el tendido, poco le duró porque en las siguientes tandas el toro apenas transmitía y el tendido se vino abajo, aun así el peruano puso todo de su parte pero perdió los trofeos al pinchar y fallar con el descabello.
Para terminar, llegaba de nuevo el turno de Pablo Aguado que vió salir de toriles a un toro protestado de salida por su horrorosa arboladura. La faena de Aguado tuvo muletazos de indudable belleza pero sin la intensidad y continuidad necesaria para calar en el tendido que estaba ya pensando en la puerta grande.
Ficha del Festejo:
Plaza de toros de Aranjuez (Madrid). Corrida de San Fernando 2026. No hay billetes. Toros de Núñez del Cuvillo.
Morante de la Puebla, de azul rey y oro: oreja y dos orejas.
Roca Rey, de tabaco y oro: silencio y ovación tras petición y aviso.
Pablo Aguado, de grosella y azabache: dos orejas y rabo y silencio.