La Maestranza revienta la audiencia de Canal Sur con el regreso de Morante y la visita del Rey Emérito

La corrida del Domingo de Resurrección, con Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y David de Miranda, congregó a casi un millón de espectadores únicos en la televisión autonómica andaluza y reabrió el debate sobre el poder de la tauromaquia en pantalla.

La Real Maestranza de Caballería de Sevilla volvió a ser el epicentro de la temporada taurina española el pasado Domingo de Resurrección. La corrida que marcó el arranque del 2026 taurino en el coso del Baratillo no solo dejó una tarde de altura sobre el albero, sino que batió registros históricos de audiencia en Canal Sur Televisión, que retransmitió el festejo íntegramente.

ESPECTADORES ÚNICOS

943.000

MEDIA DE AUDIENCIA

517.000

CUOTA DE PANTALLA

25,3%

Los datos hablan por sí solos: 943.000 espectadores únicos, una media de 517.000 seguidores y una cuota de pantalla del 25,3%. Cifras que sitúan la retransmisión taurina como uno de los contenidos más vistos del año en la cadena autonómica andaluza y que evidencian el arraigo de la fiesta entre el público televisivo.

El cartel contribuyó decisivamente al éxito. Morante de la Puebla regresó a la Maestranza tras su temporada histórica de 2025, convertido en el torero más esperado de la afición sevillana. Le acompañaron Andrés Roca Rey, referencia indiscutible del escalafón actual, y David de Miranda, en lo que supuso un arranque de temporada de máximo nivel.

La jornada tuvo además un protagonista inesperado en el tendido: el rey emérito Juan Carlos I hizo acto de presencia en el coso maestrante, marcando su regreso a la plaza tras varios años de ausencia. Su asistencia no pasó desapercibida y añadió un nuevo foco de atención a una tarde que ya era, de por sí, excepcional.

La repercusión social de la corrida se prolongó durante todo el domingo y los días siguientes, con la Maestranza y sus protagonistas dominando la conversación en medios y redes. Una prueba más de que la televisión sigue siendo un aliado fundamental para la proyección y la supervivencia de la tauromaquia en el siglo XXI.