Moderado por la periodista taurina Elena Salamanca, el acto contó con la participación de Cristina Sánchez (torero), la novillera Olga Casado, la ganadera Verónica Gutiérrez Lorenzo, la directora ejecutiva de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia Lucía Martín, la periodista y presentadora Mariló Montero y la catedrática Beatriz Badorrey.
Durante más de una hora de conversación, las participantes abordaron cuestiones como el papel de la mujer en el mundo del toro, la evolución social de la tauromaquia, la juventud, la comunicación y los ataques políticos y culturales que, a su juicio, sufre el sector.
Uno de los momentos más contundentes del coloquio llegó de la mano de Cristina Sánchez, que reivindicó la figura del “torero” frente al uso del término “torera”. “Yo soy torero. No torera. Torera es una prenda de vestir”, afirmó, defendiendo que “las cosas se cambian con hechos y no con el lenguaje”. La matadora insistió en que la palabra “torero” “encierra una liturgia y una historia demasiado grandes como para cambiarla”.
Cristina, también dejó una de las reflexiones más celebradas de la jornada al recordar una frase de su padre cuando decidió dedicarse profesionalmente al toro: “Para un hombre es muy difícil; para una mujer, casi imposible”. “Yo me agarré a ese ‘casi’”, recordó emocionada.
En esa misma línea, la joven novillera Olga Casado habló del momento de ilusión que atraviesa y del creciente interés de la juventud por la tauromaquia. “Hay muchísimos niños y niñas que están llevando ahora a sus padres a la plaza”, aseguró. Casado defendió la disciplina y el sacrificio como pilares fundamentales de una profesión “imposible”, en la que busca abrirse camino “sin dejar escapar el momento” que está viviendo.
La visión del campo bravo llegó de la mano de Verónica Gutiérrez Lorenzo y Lucía Martín. La ganadera destacó la naturalidad con la que ha vivido siempre el toro en su entorno familiar y aseguró no haber sentido discriminación dentro del sector: “En mi casa siempre hemos sido iguales”. También reivindicó el peso de las mujeres en las explotaciones ganaderas y en el día a día del campo.
Por su parte, Lucía Martín puso el foco en la importancia medioambiental y económica del toro bravo. La representante de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia recordó que la crianza del toro mantiene más de 500.000 hectáreas de alto valor ecológico y genera miles de empleos en zonas rurales. Además, alertó sobre las amenazas regulatorias procedentes de Europa y defendió la necesidad de “crear alianzas” y abrir la tauromaquia a nuevos públicos.
Uno de los discursos más personales y aplaudidos fue el de Mariló Montero, que defendió la tauromaquia como una cuestión de libertad cultural y criticó los intentos políticos de eliminarla del espacio público. La periodista recordó su infancia vinculada al matadero donde trabajaba su padre y contrapuso aquella realidad al arte que descubría en la plaza. “Ningún animal muere con la dignidad con la que muere un toro en la plaza”, afirmó.
Montero también reflexionó sobre la influencia histórica de los medios de comunicación en la expansión de la Fiesta, desde las primeras retransmisiones radiofónicas y televisivas hasta el impacto actual de las redes sociales y TikTok entre los jóvenes.
La dimensión académica del debate la aportó Beatriz Badorrey, que habló sobre las dificultades para investigar la tauromaquia dentro de la universidad española y reclamó más respaldo institucional y científico. “La tauromaquia merece un estudio académico riguroso”, defendió, subrayando además la necesidad de utilizar argumentos jurídicos y científicos frente a los intentos de prohibición.
A lo largo del coloquio se repitió una idea común entre todas las participantes: la necesidad de normalizar la tauromaquia en el debate público y de transmitirla a las nuevas generaciones desde la cultura, la emoción y la libertad.
El encuentro concluyó entre aplausos y con un mensaje optimista sobre el futuro del mundo del toro, especialmente por el creciente interés de los jóvenes. “La tauromaquia está más viva que nunca”, resumió Olga Casado antes del cierre del acto.
