Los aceros se llevan los triunfos de Emilio de Justo y Víctor Hernández, que recibe una horrible paliza

La espada se llevó el triunfo de Emilio de Justo y Víctor Hernández, a Borja Jiménez le molestó muchísimo el fuerte viento en su primero y un bronco quinto le imposibilitó el lucimiento

Víctor Hernández con el sexto | Foto de Plaza1

Daba comienzo la tarde con el previo baile de corrales mañanero, al parecer los toros de la ganadería titular de Jandilla y Vegahermosa, parte de ellos no pasaron el reconocimiento. Finalmente el cartel fue remendado con dos toros (5° y 6°) de la ganadería de Santiago Domecq. Los toros serían lidiados por diestros Emilio de Justo, Borja Jiménez y Víctor Hernández.

Mucho molestó el viento en el primer recibo capotero de Emilio de Justo al primero de la tarde. Los primeros tercios pasaron desapercibidos, lo único reseñable fue un quite por chicuelinas de Borja Jiménez. Con la muleta estuvo firme en su llamamiento al toro, el toro respondió con humillación y fijeza en la franela. Dejó buenos muletazos sobre la mano derecha, pero sin duda, mucho mejores fueron sus pases con la mano izquierda, el toro respondió de nuevo bajando la cara. Sorprendió toreando al natural con la mano derecha, dejando un pase que caló en tendido, siendo jaleado con fuerza. De no ser por los aceros hubiera podido cortar una oreja. A la segunda dejó la espada, y tras ocho golpes de descabello y dos avisos cayó el toro. Al cuarto de la tarde lo recibió con dos buenas chicuelinas y alguna verónica. Dejó una buena faena de muleta en la que descolló la mano izquierda, con la que firmó muy buenos muletazos llevando largo a ,un bravo toro de Jandilla respondió humillando e imprimiendo un ritmo en su embestida que bien destacó en la faena. Dejó una espada muy trasera tras la que recurrió al descabello, le terminaron sonando dos avisos.

Un hermoso jabonero cayó en el lote de Borja Jiménez, saliendo en segundo lugar, con el que no tuvo lucimiento en el toreo de capa. El picador fue derribado por un toro que enganchó por los pechos al caballo, yendo al suelo. Destacado tercio el de Juan Carlos Rey, que colocó dos buenos pares de banderillas. En viento feroz entorpeció en la faena del de Espartinas, impidiendo cualquier tipo de lucimiento, un intrépido Borja Jiménez aprovechó los momentos en los que el viento se calmó para dejar algún buen muletazo al natural a un jabonero de cierta complejidad. A la tercera dejó la espada. Un hermosísimo sardo de Santiago Domecq cayó en manos de Borja Jiménez para ser lidiado en cuarto lugar. No se lució con el toreo de capa. Citó de lejos al astado para darle algún pase por la espalda con una quietud apabullante, el toro durante toda la faena demostró una embestida bronca y de poca clase, complicando muchísimo firmar muletazos de cierta belleza, cierto es que dejó algún buen natural. Dejó una estocada suelta y tuvo que recurrir al descabello.

El primero de Víctor Hernández tuvo volumen pero no una bonita cara, lo más destacada de los primeros compases de la lidia, fue el buen tercio de varas que brindó Israel de Pedro, el toro en su caballo respondió encajando la cara en el peto y empujando de riñones. Brindó al tendido su primer toro y quieto sobre una baldosa encajó las primeras embestidas del toro en su muleta. El astado dejó mucho que desear, por su falta de trasmisión y potencia, impidiendo que un torero poderoso como Víctor Hernández luciera su toreo. Hay que destacar que lo mejor de la faena fue algún derechazo que firmó el madrileño. Dejó una estocada que no terminó de entrar y tuvo que recurrir al descabello, le sonó el primer aviso. Tremenda fue la paliza que recibió el madrileño al recibir al sexto de la tarde, lo enganchó de la chaquetilla, lo alzó por alto y los arrastró varios metros, milagrosamente no le provocó ninguna cornada. Vergonzoso fue el tercio de varas protagonizado por Agustín Collado, que corrigió de forma errónea sendos puyazos y se sobrepasó con el castigo. Brindó al tendido con cierto desencanto y al comienzo de la faena de muleta, de nuevo fue elevado por los aires al ser prendido por el pecho, el milagro se repitió de nuevo y solo le destrozó el chaleco. El toro no destacó por nada bueno, solo por el tremendo miedo que infundió en el tendido, por sus impredecibles respuestas y bruscas embestidas. Firmó una faena de mucho mérito y perdió un posible trofeo por la mala ejecución de la suerte suprema.

Víctor Hernández recibe una tremenda paliza del sexto | Foto de Plaza1

FICHA DEL FESTEJO

Corrida de toros de Jandilla (1º, 2º, 3º y 4º) y Santiago Domecq (5º y 6º) para Emilio de Justo, Borja Jiménez y Víctor Hernández.

Entrada: lleno con cartel de «No hay billetes» 22964.

  • Emilio de Justo → silencio tras dos avisos y silencio tras dos avisos.
  • Borja Jiménez →  silencio tras un aviso y silencio.
  • Víctor Hernández → saludos tras aviso y saludos tras aviso.