La Feria de Córdoba vivió el pasado viernes su segunda corrida de toros del abono con una tarde de expectativas altas y resultado final no tan esperado. Borja Jiménez, Víctor Hernández y Marco Pérez lidiaron un encierro de Núñez de Tarifa de comportamiento irregular y escasa continuidad, en una tarde en la que Víctor Hernández y Marco Pérez pasearon una oreja cada uno, mientras Borja Jiménez se marchó de vacío.
Borja Jiménez abrió plaza con un toro de embestida apagada desde los primeros tercios. Trató de llevar la lidia con temple y suavidad, recibiendo al animal con unas buenas verónicas. La faena de muleta estuvo muy basada en la colocación y en cuidar las inercias del toro, que tendía a frenarse y perder ritmo rápidamente. Borja dejó algunos muletazos por el pitón derecho, llevando la embestida a tiempo y tratando siempre de dar continuidad. Mató de estocada y escuchó silencio. Con el cuarto volvió a encontrarse con un ejemplar de pocas posibilidades. Aun así Borja mantuvo la actitud y buscó siempre bajar la mano y apostar por el temple durante la faena. Hubo momentos de interés sobre la diestra, especialmente en tandas de buen mando, aunque el animal se vino pronto abajo y la faena perdió fuerza. Se marchó sin premio tras un pinchazo con la espada, aunque con una fuerte petición de oreja que fue rechazada.
Víctor Hernández dejó una de las actuaciones más completas de la tarde. En el segundo recibió al toro muy suavemente con el capote, con unas verónicas lentas y con precisión, y ya desde el inicio se mostró muy asentado. El animal tuvo mayor movilidad y permitió al madrileño construir una faena de buen concepto y creciente profundidad. Victor encontró muy pronto el sitio sobre la mano derecha, ligando tandas templadas y muy bien rematadas, corriendo la mano con naturalidad y sin acelerar la embestida del animal con varios naturales llevando muy sometido al toro. Cerró faena con ajustadas bernadinas antes de dejar una estocada efectiva que puso en sus manos una oreja de peso. El quinto ofreció menos duración y una embestida mucho más descompuesta, obligando a Víctor a plantear una faena firme y de aguante, donde volvió a dejar detalles de personalidad intentando siempre someter una embestida a un animal sin entrega. Aunque no tuvo opciones tras la espada y la faena, la afición cordobesa quedó muy satisfecha con el toreo del madrileño.
Marco Pérez era uno de los grandes focos de atención del cartel y respondió dejando un gran interés. En el tercero salió muy decidido, toreando con variedad y mostrando seguridad. Ya con la muleta planteó una faena apostando siempre por quedarse muy quieto y llevar al toro largo y templado. Lo mejor de su actuación llegó en varias tandas sobre la diestra, donde consiguió ligar los muletazos con gran profundidad. También al natural dejó momentos de mucha personalidad, aguantando muy firme y buscando siempre el ajuste. La faena tuvo transmisión y conexión con el público cordobés, donde tras una buena estocada paseó una oreja entre una fuerte petición de la segunda que el palco presidencial no atendió. En el sexto, el toro tuvo menos clase y recorrido, obligando a Marco Pérez a tirar más de actitud. Aun así, mantuvo el planteamiento firme durante toda la faena, muy asentado y queriendo siempre sacar todo lo posible manteniéndose muy quieto y cerca del animal. La espada una estocada bastante salida hizo que no lograra cortar una segunda oreja.
Ficha del Festejo:
Viernes 22 de Mayo, tercera de abono. Segunda corrida de toros. Plaza de Toros de Córdoba. Toros de Nuñez de Tarifa para Borja Jiménez, Víctor Hernández y Marco Pérez.
Borja Jiménez: ovación y ovación.
Víctor Hernández: oreja y ovación.
Marco Pérez: oreja con petición de segunda y vuelta al ruedo.