María Fraile: «Muchas veces este trabajo de preservar esta genética es duro, por salirnos de lo más comercial».

La ganadería de José Enrique Fraile de Valdefresno expresa que a pesar de las tensiones socio-políticas y la incertidumbre que existe sobre su labor, afrontan con entusiasmo la temporada 2026.

José Enrique Fraile de Valdefresno junto a su hija María

Existen herencias que no se esperan, sino que se asumen con el tiempo y la responsabilidad del campo bravo. María Fraile, hija del ganadero salmantino José Enrique Fraile de Valdefresno, repasa el momento de la casa y el significado que tiene para la ganadería su compromiso en Madrid, una cita marcada siempre por la exigencia y la expectación del aficionado.

1. ¿Qué sensaciones tiene al saber que sus toros serán lidiados en una tarde en Madrid?

Buenas sensaciones, aunque también mucha responsabilidad. Las Ventas es la plaza más importante del mundo, y por ello conlleva una grandísima preparación. Es nuestro gran bastión de todas las temporadas y siempre hay mucha expectativa con la corrida de toros que llevamos a Madrid

2. Dentro de su camada, ¿cómo se eligen los toros que irán a una plaza tan importante como la de las Ventas? 

La cabeza de camada se guarda para Madrid, toros serios y dignos de Las Ventas. Además durante los años que se cría un toro para que llegue a cuatreño o cinqueño, se hace un cuidado muy especial, y nosotros siempre pensamos en plazas de 1°, especialmente Madrid.

3. ¿Cree que el comportamiento del toro cambia al pasar del campo a una plaza? 

El toro en el campo, mientras está en su hábitat natural tiene un comportamiento por lo general noble, pero siempre siendo muy territorial, teniendo muchas peleas con sus hermanos de camada. Cuando llegan a la plaza sacan todo lo que llevan dentro, pero evidentemente el comportamiento es muy distinto.

4. ¿Cuáles son los mayores desafíos que afronta hoy en día como ganadero de reses bravas? 

Los que trabajamos en el sector primario por lo general afrontamos muchas dificultades en el día a día del campo. Es verdad que al ser ganadero de bravo afrontas también las dificultades de manejo, de estar trabajando con animales que a lo hora de las labores de campo, es muy nervioso y peligroso. Luego están las incertidumbres socio-políticas a las que estamos expuestos hoy en día, pero esto es general para todos.

5. ¿Qué cree que ve diferente el aficionado en su ganadería para que guste tanto? 

Creo que en el mundo del toro es necesaria la diversidad de encastes, para poder disfrutar así de los distintos comportamientos de los toros. Todo esto es muy necesario para nuestra Fiesta. Mi ganadería es de encaste Atanasio-Lisardo, y a día de hoy es muy difícil encontrar ganaderías de estos encastes. Muchas veces este trabajo de preservar esta genética es duro, por salirnos de lo más comercial. Pero estos últimos años nuestros resultados generales han sido bastante buenos, y seguimos el camino que nos llena como criadores de toros bravos. El aficionado de esta manera sabe valorar las cosas distintas y buenas que tienen nuestros toros.

6. Para terminar, ¿qué le gustaría que el público entendiera cuando vea salir a sus toros en Madrid? 

Es claro que nuestro toro es distinto, y a veces tiene un comportamiento menos predecible, ya que sale un poco frío en los primeros tercios, pero luego el toro que sale embistiendo con todo, transmite mucho a la afición. Yo solo espero que la corrida salga como soñamos, porque cuando hay un triunfo y es en Madrid, la importancia adquiere otra magnitud. Tenemos bonitos recuerdos en Las Ventas, y en los últimos años han salido cosas muy importantes como lo fue la corrida del 15 de agosto del 2024.