José Antonio Morante de la Puebla ha abandonado este viernes el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz tras solicitar el alta voluntaria. El diestro cigarrero, que permanecía ingresado desde el pasado lunes 20 de abril tras la grave cornada sufrida en la Maestranza, ha tomado la decisión de marcharse a casa pese a la oposición de los doctores, quienes preferían mantenerlo hospitalizado debido a la delicada zona de la herida.
Uno de los pasos clave en su evolución ha sido que, en las últimas horas, el torero ha comenzado a ingerir alimentos sólidos por vía oral, un síntoma de mejoría funcional tras la perforación de recto sufrida. No obstante, el equipo médico considera que el alta es prematura dado el riesgo de complicaciones en una lesión de este tipo.
Sin plazos para la reaparición
El percance, ocurrido durante el recibo capotero a un astado de Hermanos García Jiménez, dejó una trayectoria de 10 cm con daños en la musculatura esfinteriana. Aunque el entorno confirma que el torero se encuentra con ánimo, su apoderado, Pedro Marques, ha pedido prudencia: