La gravedad marca la última hora de Andrés Roca Rey en Sevilla. Tras una actuación épica en la Maestranza, el diestro limeño se recupera en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz. Según el último informe médico, el torero ha pasado la noche estable y sin fiebre, aunque bajo la estrecha vigilancia que requiere una herida de tal magnitud.
Los detalles de la intervención
El equipo médico liderado por el doctor Octavio Mulet trabajó intensamente en la enfermería de la plaza para estabilizar una cornada de 35 centímetros de extensión total en el tercio superior del muslo derecho. El parte médico detalla dos trayectorias:
• Una descendente de 20 cm y otra ascendente de 15 cm.
• Destrozos severos en los músculos vasto interno y sartorio.
• El pitón contusionó y disecó el paquete vásculo-nervioso de la femoral superficial a lo largo de 15 centímetros, un roce que, de haber sido más profundo, habría tenido consecuencias críticas.
El cirujano jefe de la Maestranza ha calificado el percance como «muy grave» pero «limpio», destacando la inmensa fortuna de que no se produjeran lesiones vasculares importantes a pesar de la proximidad del pitón a la arteria.
Un hospital de figuras
La situación en el centro hospitalario es inusual, ya que Roca Rey comparte planta con Morante de la Puebla, quien también fue herido de gravedad el pasado lunes. Esta coincidencia de las dos máximas figuras del escalafón en el mismo centro —convertido temporalmente en un sanatorio de toreros— mantiene en vilo al sector taurino.
A lo largo del día de hoy, los facultativos decidirán si el torero puede abandonar la UCI para ser trasladado a planta. Mientras tanto, su entorno ya ha confirmado la cancelación de su gira inmediata por México, donde tenía previsto actuar en Monterrey, Aguascalientes y Apizaco a comienzos de mayo. La prioridad absoluta ahora es una recuperación que le permita cumplir con sus compromisos de San Isidro a finales de mes.