El séptimo encierro de San Fermín ha deparado una jornada histórica y emocionante. Este año, la mítica ganadería de Miura ha sorprendido a todos al no cerrar la feria en el último día de las fiestas. Sus astados serán lidiados por los diestros Manuel Escribano, Pepe Moral y Jesús Enrique Colombo.
La carrera de esta mañana ha sido rápida y con la manada abierta, lo que ha permitido a los mozos disfrutar de vistosas carreras con los toros por delante. A pesar de registrarse numerosas caídas, no se vivió un peligro excesivo, favorecido también por una afluencia de público notablemente menor que en los días previos.
La gran sorpresa llegó al final: al entrar a la plaza, los astados se dieron una vuelta de exhibición al ruedo, una estampa que no ocurría desde hacía mucho tiempo.
El momento de oro de la mañana lo protagonizó un joven corredor que aprovechó los huecos entre la multitud para meterse justo delante de las astas, firmando una carrera constante y larga desde el final de Estafeta hasta Telefónica.
En el plano sanitario, el balance final se salda con 8 incidencias, afortunadamente sin heridos por asta de toro. Al Hospital Universitario de Navarra se realizaron 4 traslados de varones de 25 años con pronósticos de contusión craneal con scalp, contusión con deformidad en el brazo derecho, contusión craneal y una herida con contusión en la espalda. Por su parte, el ambulatorio de San Martín atendió a un varón mayor de 25 años por una contusión maxilofacial, mientras que en la Plaza de Toros se registraron 3 atenciones a un joven de entre 18 y 25 años y a dos mayores de 25, con heridas en la cabeza y contusiones con deformidad en la mano y el brazo izquierdo.
Un séptimo encierro de Miura rápido, limpio y con una sorpresiva vuelta al ruedo
La mítica ganadería rompe su tradición de cerrar la feria y protagoniza una carrera veloz que deja ocho heridos menores y grandes momentos para los corredores.