El calor acompañó a una Plaza de Toros de Las Ventas repleta hasta la bandera en una cita marcada por la expectación que había despertado el cartel y la presencia de Alcurrucén en Madrid. A las siete en punto hacía el paseíllo una terna compuesta por Fortes, de rioja y oro; David de Miranda, de blanco y plata; y Víctor Hernández, de rosa y oro en homenaje a José Tomás, para lidiar un encierro serio y variado de presentación del hierro castellano-manchego.
El lote de Fortes estuvo compuesto por “Carafea”, negro listón chorreado y morcillo, de 582 kilos, y “Flauta”, colorado ojo de perdiz, de 514. David de Miranda sorteó a “Heredero”, negro bragado de 610 kilos, y a “Coplitero”, negro listón chorreado y morcillo, de 531. Por su parte, Víctor Hernández se enfrentó a “Tonadillo”, negro listón bragado de 520 kilos, y a “Amoroso”, colorado ojo de perdiz, de 588. En conjunto, una corrida con presencia y diferentes matices de juego, en la que destacó el fondo de algunos animales pese a la falta de raza y fuerza de varios de ellos.
Fortes dejó una actuación de poso y pureza, imponiéndose a un lote con teclas distintas y siempre a favor de obra. El primero de la tarde salió frío, aunque pronto mostró buena condición en el caballo, arrancándose con alegría al peto. Sin embargo, acusó falta de fuerzas desde el comienzo, perdiendo las manos tras el primer encuentro. David de Miranda protagonizó un vistoso quite por saltilleras antes de que el toro esperase mucho en banderillas. Brindó Fortes al público madrileño y comenzó la faena por doblones, arrancando los primeros olés de la tarde. El viento molestó durante gran parte del trasteo, pero el malagueño encontró el mejor pitón del animal en el izquierdo, dejando naturales de enorme pureza, despaciosos y de mano baja, auténticos ramilletes de toreo caro. La faena perdió vuelo cuando el toro evidenció su escasa raza. Sonó un aviso antes de dejar una estocada baja y tendida en la suerte contraria.
El cuarto fue el de mayor transmisión de su lote . Salió con más alegría, empujando con fuerza en el caballo y permitiendo ver al torero a la verónica. El picador Francisco de Borja fue ovacionado tras un buen tercio de varas y destacó también un gran par de “El Víctor”, aguantando al toro hasta el último instante. Fortes inició la faena hechando rodilla a tierra, muy torero, antes de ligar tandas hondas por el pitón derecho. Al natural consiguió los momentos de mayor calado, con el toro fijo y el público sumido en un silencio de respeto y expectación. El animal se aplomó y la faena perdió emoción. La espada emborronó el conjunto ya que dejó una estocada muy baja, otra desprendida y necesitó del descabello.
David de Miranda volvió a demostrar en Madrid su firmeza y disposición. Su primero, muy bien presentado, fue ovacionado de salida aunque no permitió lucimiento capotero y se empleó poco en el caballo. Lo más destacado llegó en el vibrante intercambio de quites entre los espadas: Víctor Hernández abrió por saltilleras, respondió De Miranda por gaoneras y volvió a entrar Hernández por tafalleras. El onubense contestó por gaoneras en un tercio que encendió los tendidos. Ya con la muleta, comenzó por estatuarios muy ajustados y de gran aplomo, rematados con un pase de pecho de mucha categoría. Sobre la diestra cuajó las mejores tandas, ligadas y templadas, tragando mucho y llegando incluso a sufrir un arreón que le rozó el bajo vientre. Al natural la faena resultó más desigual, aunque dejó muletazos de enorme mérito y cercanía, muy metido entre los pitones. Remató por ajustadas bernardinas mientras sonaba el aviso y dejó una estocada efectiva, ligeramente trasera y desprendida. La fuerte petición fue atendida y paseó la primera oreja de la tarde.
En el quinto volvió a mostrarse muy firme ante un toro que salió suelto y que fue viniéndose abajo poco a poco. Hernández dejó un ajustado quite por caleserinas rematado con revolera y destacó también Víctor del Pozo en banderillas, saludando una ovación. David de Miranda comenzó la faena con mando y temple, ligando varias tandas de mérito y dejando un derechazo profundo que levantó con fuerza al tendido. El toro perdió fuelle con el paso de la faena y el diestro optó por acortar distancias, dominando en terrenos complicados y exponiendo mucho. Cerró por manoletinas muy ajustadas antes de pinchar en la suerte natural y dejar después una estocada en todo lo alto en la suerte contraria. Saludó una ovación tras otra actuación de mucha entrega.
Víctor Hernández dejó una tarde de gran actitud y verdad. El tercero se frenó pronto en el capote y acusó falta de fuerza y coordinación durante la lidia. Fortes quitó por chicuelinas muy ceñidas antes de un buen tercio de banderillas. Hernández inició la faena por estatuarios, muy asentado y rompiendo al toro hacia adelante. Con la derecha logró tandas templadas y ligadas, aunque el animal se arrancaba andando y terminó acusando sus limitaciones. Por el izquierdo nunca terminó de entregarse, impidiendo que la faena terminase de romper. Mató de una estocada en lo alto en la suerte contraria.
El sexto permitió ver la versión más entregada del torero alcarreño. Lo recibió a la verónica y el toro acudió con alegría al caballo, aunque sin excesiva entrega. Yelco Álvarez destacó en banderillas, saludando montera en mano. Brindó Hernández a los tendidos y comenzó una faena muy ligada, toreando con el pecho por delante y dejando derechazos hondos y de mucha verdad, girando sobre los talones. También por el izquierdo surgieron naturales de gran calidad, en una labor muy cabal y asentada. Con el público completamente entregado, acortó distancias en el tramo final metiéndose en terrenos de máximo compromiso. Sonó un aviso antes de entrar a matar y dejó una estocada entera aunque algo tendida. El segundo aviso llegó durante el descabello, enfriando una labor que había conectado con fuerza con Madrid.
La tarde dejó el poso del toreo puro de Fortes, la firmeza y entrega de David de Miranda —único espada que tocó pelo— y la verdad de un Víctor Hernández que volvió a mostrar su proyección en Las Ventas. Una corrida de Alcurrucén seria y de interés, aunque marcada por la falta de fuerza y raza de varios ejemplares, en una tarde de gran ambiente y emoción en la Monumental madrileña.
Ficha del festejo:
Plaza de Toros de las Ventas, entrada 22964
Fortes: Silencio (1 aviso), Silencio (1 aviso)
David de Miranda: Oreja (1 aviso), Saludos (1 aviso)
Víctor Hernández: Silencio, Silencio (2 avisos)