Escribano y Colombo pasean una oreja en la corrida de Miura en Pamplona

Los diestros y banderilleros han protagonizado una tarde de exigencia realizando lidias casi completas

Manuel Escribano se fue a recibir a portagayola al primero de la tarde, al que saludó después con verónicas. Andaluz, cárdeno oscuro, de Miura, con 605 kilos y guarismo del 1, tuvo un recorrido corto. En el caballo apretó con la cabeza fija en los riñones del picador, mostrando un comportamiento cambiante. El segundo puyazo fue medido, aunque el animal salió suelto. Manuel Escribano protagonizó junto a Jesús Enrique Colombo el tercio de banderillas, destacando el último par de quiebro al violín. Brindó al público e inició la faena de muleta desde los medios. El toro tuvo fijeza en la franela y fue toreado con la mano arriba. Destacó una tanda de naturales con la izquierda. Al final de la faena el animal ya no permitió el toreo ligado, por lo que Escribano optó por muletazos de uno en uno, metiéndose además en los terrenos del Miura. Cerró con manoletinas mirando al tendido. Se perfiló en suerte natural y dejó una estocada enterrada y tendida, pero efectiva.

Saltó al ruedo el segundo de la tarde, Decoroso, cárdeno oscuro, del guarismo del 2 y con 635 kilos, al que correspondió la lidia y muerte a Pepe Moral. Lo recibió con un ramillete de verónicas. Francisco Romero fue el encargado de ejecutar el tercio de varas. El primer puyazo cayó trasero, mientras que en el segundo el toro cumplió en el caballo acudiendo con prontitud. Jesús Enrique Colombo respondió con un quite por delantales. La lidia resultó extraordinaria y, desde el tercio de banderillas, el toro fue frenándose cada vez más. Moral brindó al público y comenzó la faena con unos clásicos doblones. Por el pitón derecho el toro tuvo un recorrido más corto. La tanda más destacada llegó al final de la labor, alternando ambos pitones. Terminó con un desplante de rodillas y, en suerte contraria, dejó una estocada fuera de sitio, atravesada y a media altura. Acertó con el verduguillo al primer intento.

El tercero, Gaditano, cárdeno oscuro, del guarismo del 2 y con 635 kilos, fue para Jesús Enrique Colombo. Lo saludó con un ramillete de verónicas ante un toro que derrotaba por arriba. El segundo puyazo cayó trasero. Colombo y Escribano volvieron a ser protagonistas en el tercio de banderillas, aunque el venezolano se quedó sin toro en el primer par. Durante la lidia el Miura se partió el pitón izquierdo al derrotar contra un burladero. Colombo brindó a Venezuela por el terremoto. El toro fue pronto y el diestro lo aprovechó por el pitón derecho, toreando a media altura. Tuvo ritmo y se desplazó con soltura en la muleta. En un momento de la faena Colombo cayó al suelo tras una zancadilla del toro. Al final apretó al animal y cerró con una tanda de manoletinas. En suerte contraria enterró el acero, dejando una estocada baja, pero eficaz, que hizo rodar al toro.

Al cuarto de la tarde volvió a recibir Manuel Escribano a portagayola. Mochuelo, cárdeno oscuro, del guarismo del 2 y con 615 kilos, acudió largo al caballo, donde Juan Peña fue bien cogido. Escribano volvió a colocar al toro desde los medios, muy lejos del caballo, en un tercio de varas bien medido y de gran nivel. En banderillas rindió homenaje a Sánchez Mejías colocando un par sentado en el estribo, lo que llevó al público a pedir otro más. Brindó la faena a Berni, hijo de Bernardo Xuster. Comenzó la labor muleteril al hilo de las tablas, muy a lo Dominguín, para continuar con un toreo en redondo a media altura. Conectó con el público y buscó la oreja desde el inicio. Por el pitón izquierdo el toro presentó más dificultades que por el derecho y no terminó de engancharlo. Se excedió de faena antes de un desplante final. En suerte natural dejó una estocada de tres cuartos, trasera y tendida, aunque el toro no humilló. Finalmente cayó rodado.

El quinto, Famoso, del guarismo del 2, con 605 kilos y de capa cárdena, correspondió a Pepe Moral. El toro se despegó muy poco del capote en las verónicas. José Antonio Carbonell fue el encargado del tercio de varas. En el caballo el animal echó la cara arriba en el peto y llegó muy quebrantado a la muleta. Lo más destacado de la faena fue el muletazo por dentro. En suerte contraria pinchó al primer intento al no entrar confiado. En el segundo metió y sacó el acero y fue al tercer intento cuando consiguió enterrarlo, dejando una estocada muy tendida. El toro tardó en caer y caminó al hilo de las tablas, obligando al diestro a echar mano del descabello.

Cerró la tarde Merecido, cárdeno oscuro, del guarismo del 2 y con 630 kilos, para Jesús Enrique Colombo. El toro humilló bien y echó los vuelos con clase. Muy fijo, acudió a relance en el tercio de varas. Colombo respondió con un quite por lopecinas rematado con una serpentina. Volvió a tomar los palos y, aunque en uno de los pares se quedó sin toro, el resto de la actuación fue correcta. Brindó al público e inició la faena desde el estribo, a lo Sánchez Mejías, continuando después de rodillas con varias genuflexiones. El toro requería cariño, aunque terminó rajándose y la lidia tuvo mucha carrera. Sonó un aviso antes de entrar a matar. En suerte contraria dejó media estocada muy trasera y tendida. Tomó el verduguillo y acertó al primer intento tras el aviso.

Ficha 13 de julio Pamplona:

Manuel Escribano: 1 oreja y vuelta al ruedo tras aviso

Pepe Moral: Silencio y silencio

Jesús Enrique colombo: 1 oreja tras aviso y aviso