Galán pone el triunfo y Mari Paz Vega la emoción en una tarde de despedidas en La Malagueta

El diestro malagueño abrió la Puerta Grande tras cortar dos orejas, mientras Mari Paz Vega se despidió de su plaza paseando un trofeo y una emotiva vuelta al ruedo. José Antonio Lavado cerró también su etapa como matador dejando una actuación entregada.

La plaza de toros de La Malagueta vivió una tarde cargada de simbolismo, marcada por las despedidas de Mari Paz Vega y José Antonio Lavado. El triunfo estadístico fue para David Galán, que firmó la actuación más completa del festejo al cortar una oreja a cada uno de sus toros, aunque el momento más emotivo llegó con el adiós de la torera malagueña ante su público.

Antes incluso de romperse el paseíllo, el ambiente ya tenía un aire especial. Mari Paz Vega recibió un homenaje por su extensa trayectoria profesional y, minutos después, volvió a pisar el ruedo para afrontar su última actuación en la plaza donde tantas tardes ha vivido.

El primero de su lote permitió el lucimiento. La malagueña fue encontrando el sitio poco a poco hasta construir una faena de buen pulso, especialmente sobre la mano derecha, por donde logró llevar la embestida muy templada. También al natural dejó muletazos de mérito, rematando la labor con un final de mucha ligazón que conectó con los tendidos. Una estocada eficaz le abrió la puerta de una oreja muy celebrada.

El cuarto cambió completamente el panorama. El de Lagunajanda resultó mucho más áspero y exigente, obligando a Mari Paz a mantener siempre la atención. Sin opciones para el lucimiento, tiró de experiencia para resolver la papeleta con oficio y abreviar en el momento oportuno. Tras una buena estocada, el público la obligó a recorrer el ruedo en una sentida vuelta como homenaje definitivo.

David Galán fue quien más redondeó la tarde. Desde el recibo al segundo dejó clara su disposición con un saludo capotero variado y ajustado antes de brindar la faena en recuerdo de su padre. El toro respondió con nobleza y el malagueño aprovechó sus condiciones para firmar un trasteo asentado, con tandas ligadas y de buen temple que fueron creciendo conforme avanzaba la faena. La estocada, tras un aviso, le aseguró el primer trofeo.

Todavía más mérito tuvo su actuación frente al quinto. El animal exigía mucho más y no regaló ninguna embestida, pero Galán supo entender perfectamente las condiciones del toro. Con firmeza y cabeza terminó imponiéndose, especialmente por el pitón derecho, hasta completar una labor muy seria que tuvo continuidad con una estocada efectiva. Paseó una segunda oreja y quedó a las puertas de un premio mayor.

José Antonio Lavado no encontró facilidades en su primer compromiso. El tercero presentó una embestida irregular que impidió el lucimiento, aunque el torero mostró siempre buena disposición y oficio para intentar sacar partido a un oponente complicado. El fallo con la espada dejó su actuación sin recompensa.

Con el sexto llegaron los mejores momentos de su tarde. Tras lucirse con el capote en un vistoso quite por chicuelinas, afrontó una faena exigente ante un toro bravo y encastado. Lavado consiguió los pasajes de mayor calado sobre el pitón derecho, manteniendo siempre la entrega y la firmeza. El público reconoció su esfuerzo con una ovación antes de que el torero cortara definitivamente la coleta en el centro del ruedo.

Ficha del Festejo:

Plaza de toros de La Malagueta (Málaga). Corrida de toros.

Toros de Lagunajanda, de comportamiento desigual.

  • Mari Paz Vega: oreja y vuelta al ruedo.
  • David Galán: oreja tras aviso y oreja con petición de la segunda.
  • José Antonio Lavado: silencio y ovación.