Recibió Cesar de Juste con dos largas de rodillas al hermoso novillo de La Machamona, que se llevó una ovación unánime por parte del público, comenzó fijando al novillo por verónicas, además realizaría unos armónicos lances ralentizando la embestida del animal, previo al cambio de tercio. Tras brindar su novillo a los asistentes inició la faena con la mano derecha, llevándoselo a los medios, siguió con un toreo al natural, dando una buena tanda con la mano izquierda al son de los acordes de ‘‘Tío Caniyitas’’, culminando la tanda con un gran remate. El novillo pediría suavidad cosa que de Juste supo plasmar en ocasiones, dejando buenas tandas con el toreo al natural. Terminó con una gran estocada tras unos ayudados por alto, fue atendida la petición del público otorgándo el presidente una oreja, el novillo fue justamente ovacionado en el arrastre.
Tras la salida del novillo de Flor de Jara, que fue ovacionado, Jaime de Pedro lo recibiría con unas verónicas con la mano baja y fijando bien al animal. El novillero granadino previo a iniciar el último tercio brindaría su novillo al matador de toros Esaú Fernández, comenzaría con ayudados por bajo y una tanda con la derecha, respondiendo el animal con una gran embestida. Realizaría una faena donde se vio el desacople con el animal, pese a su buen comportamiento y gran embestida, pero que pedía suavidad. Destacaron algunos enganchones entre algún destello esperanzador de haber entendido al novillo. Pinchazo y estocada caída, el novillo sería ovacionado en el arrastre.
Le tocaría turno al de Torrelaguna, Rodrigo Cobo, que recibiría al de La Machamona con una tanda de verónicas destacando la última por su templanza y trazado limpio. El último tercio daría comienzo con los buenos ayudados por bajo que emplearía Cobo para llevarse a los medios al animal, este respondería de gran forma. Al son de los acordes de ‘‘Ragon Falez’’ trazaría una faena limpia, pero con algún desacople, le hubiera faltado un poco más de entendimiento para lograr el triunfo rotundo, resaltando su toreo con la mano izquierda. Tras un pinchazo colocaría la espada en todo lo alto cortando una oreja al animal, pese a los intentos de los mulilleros y cuadrilla de hacer tiempo para que la presión del público calara en la presidencia, actuando muy cabalmente denegando una IIª oreja.
Israel Guirao recibiría al cuarto novillo de la tarde con un farol, destacaría su templanza, seguridad y confianza con la que pisa el ruedo. El quite le correspondía a Armando Rojo que se llevaría una fuerte voltereta que pese a la misma, se levantó con fiereza y se puso de nuevo en la cara del animal, dejando un limpio quite, el valenciano le contestaría con un quite por chicuelinas. Un resentido novillo por la mala ejecución de las banderillas engancharía la franela en el segundo muletazo, que el valenciano solventaría con facilidad. Trazó una faena limpia y redonda con un novillo de mucha exigencia que pasó desapercibido, debido al buen oficio del novillero. Perdió los máximos trofeos por culpa de los aceros, le sonaría un aviso, pese a ello daría la vuelta al ruedo y el animal de La Machamona sería ovacionado.
En quinto lugar saldría el novillo más cuajado y de impecable remate, que le correspondía su lidia y muerte al sevillano Armando Rojo, que lo recibió con dos faroles y una tanda de verónicas. Tras el brindis al público Armando Rojo iniciaría una faena por estatuarios donde dejó reflejada su firmeza en el ruedo. Ante un muy buen novillo de Flor de Jara con el cual el novillero no supo acoplarse, por su insistencia en la quietud pese a la necesidad imperante de perderle pasos al de santa coloma, además de la rapidez de sus muletazos. Pese a ello reflejó confianza y un muy buen final de faena. Tras varios pinchazos le tocarían el primer aviso.
Sería turno de Rubén Vara, hijo del diestro madrileño Sánchez Vara, recibiría al sexto novillo, de Flor de Jara, a porta gayola, continuo con capotazos pulcros y suaves, acariciando al novillo prácticamente. Brindaría el tercio de banderillas que solventaría con soltura y buen hacer, conectando con el público. Como era de esperar el novillero brindó a su padre la muerte de su animal. Obedeciendo al padre se fue a los medios de rodillas donde daría comienzo la faena de mayores recursos, firmeza, emoción y rotundidad de la tarde. Tras un inicio bajando la mano y acoplándose al animal, comenzaría a sonar ‘‘Manolete’’ y a torear con la izquierda dejando muy buenas trazadas. Tras una faena muy bien medida perdería los triunfos, y posiblemente el certamen, por los aceros. Dando la vuelta al ruedo tras haberle sonado un aviso.
En la tarde resaltó la equilibrada faena de Rodrigo Cobo, pero por encima destacó la confianza, el buen y hacer de Israel Guirao y los múltiples recursos que dejó ver Rubén Vara que además supo muy bien conectar con el público. Cabe destacar el gran nivel ganadero de la tarde, siendo ya frecuente el buen resultado de la ganadería Flor de Jara en este certamen. Pese a todo ello fue Colmenar Viejo quien triunfó esta tarde con Rodrigo Cobo alzándose con el certamen, pese a no haber realizado la faena más rotunda, y la ganadería Flor de Jara siendo premiada como mejor ganadería.