Un tan frío como serio ‘‘Terrateniente’’ de capa colorada cayó en suerte al extremeño Talavante que con unos templados lances consiguió que el de Domingo Hernández encajara su embestida en el capote. Un desentendido toro y con la querencia muy marcada pareció asentarse y avivarse en el tercio de banderillas, cobrando así este IIº tercio de gran sentido. Con fijeza y mando el diestro consiguió que el animal se fijara en la franela en mayor medida que con el capote, se escuchaban silbidos desde el tendido pidiendo al matador abreviar, y así hizo.
Un segundo de Domingo Hernández notablemente más fino que el anterior fue recibido por un Roca Rey que aun con lances ligados entre sí y celando al animal en el capote no consiguió fijar al de toro. El colorado empezó galopar huyendo de la puya, al conseguir fijar al toro en el caballo y pegarle los dos puyazos Pablo Aguado consiguió plasmar un quite con regusto, fijando, en medida, al animal, que seguía dejando notas de manso. Por estatuarios inició su faena y con la mano derecha dejó cinco muletazos queriendo acabar con un circular que fruto de su ambición acabó perdiendo la muleta. Un animal que rozó la mansedumbre obligó a un Roca Rey dispuesto y habilidoso a coger rápidamente el la espada de matar.
Con un topetazo contra el burladero salía el tercer toro, ‘‘Cafetero’’, pese a la poca entrega en el capote Aguado pudo dibujar unas templadas verónicas enganchando el vuelo del capote en la cara del toro. Con un grito de ‘‘vale vale’’ Aguado dejó claro al picador que no quería que le castigara más, dejando así dos señalamientos… Lo más destacado de este tercer toro fue el duelo de quites entre el extremeño y el sevillano, que dejó una chicuelina de gran lentitud. En la muleta la querencia y la mansedumbre volvió a replicarse, pese a ello el sevillano no cesó en su lucha.
Un cuajado cuarto de gran badana saltaba al ruedo, en el capote demostró más fijeza que los anteriores pero su escasa fuerza le hacía perder el ritmo… Al llegar a la muleta Talavante sacó a los medios al toro, allí al natural consiguió plasmar una tanda de mayor entrega de la esperada, pero de nuevo la falta fuerza volvió a imperar.
Un anovillado quinto, le cayó en suerte al peruano, que con armónicas verónicas recibió al toro de escasa fuerza, manifiesta en las diferentes fases de la lidia. Con la muleta Roca Rey consiguió plasmar con la mano derecha una tanda de gran recorrido rematada con un hondo pase de pecho, que provocó el arranque del pasodoble ‘‘Chiclanera’’. Siguió con un pitón derecho desordenado, que poco le costó entender. Un Roca Rey muy poderoso consiguiendo cortar una oreja de mérito.
Un sexto toro fue recibido por Pablo Aguado con unas verónicas de las que el toro salió suelto, repitiendo el comportamiento de la tarde. Con la cara arriba y con poca entrega arremetió contra el caballo. El insípido sexto pasaba por la muleta sin dejar sabor ninguno, tras retirar al toro de la querencia el sevillano sí pudo obtener mayor fijeza del animal, pero el de Domingo Hernández, fiel a su querencia arrolló al torero. Comenzó a sonar la música tras una tanda con la mano derecha. Tras una gran estocada Aguado sentenció una tarde de entrega y maestría, por ello dió la vuelta al ruedo.
Ficha del festejo
Plaza de toros Real Maestranza de Caballería (Sevilla). Corrida de toros. Séptima de abono.
Entrada: No hay billetes.
Toros de Domingo Hernández.
- Alejandro Talavante: silencio y silencio.
- Andrés Roca Rey: silencio y oreja.
- Pablo Aguado: silencio y vuelta al ruedo tras dos avisos.