Jorge Oliva conquista el Circuito de Castilla y León en una final de entrega y emoción.

El segoviano se proclama vencedor del certamen tras cortar tres orejas en Herrera de Pisuerga, en una final marcada por las volteretas, el buen juego de los novillos de José Enrique Fraile de Valdefresno y el alto nivel de los tres finalistas.

La plaza de toros de Herrera de Pisuerga acogió este domingo la gran final del Circuito de Novilladas de Castilla y León, una cita que respondió a las expectativas gracias al excelente juego ofrecido por el encierro de José Enrique Fraile de Valdefresno y a la actitud de los tres finalistas. Jorge Oliva acabó alzándose con el triunfo del certamen después de una tarde de firmeza y compromiso en la que paseó tres orejas, Salvador Herrero dos y Raquel Martín nos dejó una magnífica impresión pese a marcharse sin premio.

Raquel Martín firmó momentos de interés durante la final. En su primero saludó al novillo con verónicas y posteriormente realizó un quite por tafalleras. Inició la faena con ayudados por alto para llevar al animal hasta los medios. La novillera terminó la obra por el pitón derecho antes de que los fallos con la espada le privaran del premio.

Con el cuarto llegó la faena artística de su tarde. De nuevo dejó un templado saludo capotero a la verónica antes de comenzar la labor de muleta sobre la mano derecha. El novillo, de extraordinaria calidad, humilló con clase durante toda la lidia y permitió a Raquel construir una faena muy ligada, aprovechando especialmente la noble embestida por el pitón izquierdo. La espada volvió a impedir el triunfo después de dos pinchazos, pero el público reconoció su actuación con una vuelta al ruedo, mientras que el novillo, «Lirito», fue premiado con la vuelta al ruedo.

Salvador Herrero volvió a demostrar el gran momento que atraviesa. En su primero sorprendió marchándose a recibir al novillo a porta gayola, un gesto de enorme compromiso que tuvo continuidad con un templado recibo a la verónica. Ya con la muleta llevó la faena hasta los medios, tratando siempre de someter una embestida que resultó brusca a mitad del muletazo por ambos pitones. Cuando mejor estaba toreando al natural sufrió una fuerte voltereta que hizo temer por su continuidad, aunque se levantó con rapidez para completar la labor por el pitón derecho. La espada, muy efectiva , y el premio quedó en una oreja.

El quinto volvió a mostrar la disposición del novillero. Repitió el recibo a porta gayola antes de instrumentar un buen ramillete de verónicas rematadas por chicuelinas. Después de un quite por gaoneras comenzó la faena sobre la diestra, aunque el pitón izquierdo ofrecía mayores posibilidades. Por ese lado llegaron las tandas más completas de una actuación seria, templada y de buen concepto. Tras un pinchazo previo a la estocada cortó una nueva oreja que le permitió cerrar una actuación muy sólida.

Jorge dejó claras sus intenciones desde su primera actuación. Recibió al tercero con un saludo capotero a la verónica, llevando al novillo con suavidad antes de lucirse en un quite por chicuelinas que termino con una aparatosa voltereta. Tras el susto regresó con decisión para comenzar la faena de muleta por el pitón derecho, imponiendo un ritmo templado a un novillo que exigía precisión en cada muletazo. Conforme avanzó la labor encontró mayor profundidad por el izquierdo, por donde llegaron los pasajes de más calidad de una faena construida con inteligencia y buen concepto. Unas ajustadas manoletinas dieron lugar a una estocada efectiva que le abrió la puerta de la primera oreja.

El triunfo definitivo llegó frente al sexto. De nuevo lo recibió con verónicas de buen trazo antes de asumir también el protagonismo en el tercio de banderillas. La emoción apareció cuando, al colocar el último par, el novillo lo prendió junto a las tablas y lo lanzó violentamente al suelo. Lejos del percance, Jorge volvió a la cara del animal para iniciar la faena con estatuarios en el tercio, ganándose de inmediato al público. El novillo fue creciendo durante la lidia y permitió al segoviano expresar lo mejor de su tauromaquia, especialmente sobre la mano derecha, donde ligó tandas de gran limpieza. Incluso una nueva voltereta por el pitón izquierdo no le frenó. Y una vez más, rubricó la obra con una estocada entera y paseó dos orejas que certificaban su triunfo en el Circuito de Castilla y León.

La final del Circuito de Castilla y León puso así el mejor broche posible a una nueva edición del certamen. Tres novilleros entregados, un excelente encierro de José Enrique Fraile de Valdefresno y un claro vencedor, Jorge Oliva, que confirmó en Herrera de Pisuerga las razones que le han llevado a convertirse en el nuevo triunfador del ciclo.

Ficha del Festejo:

Novillos de José Enrique Fraile de Valdefresno, bien presentados y de gran juego en conjunto. Destacó el cuarto, «Lirito», premiado con la vuelta al ruedo.

  • Raquel Martín: ovación tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso.
  • Salvador Herrero: oreja y oreja.
  • Jorge Oliva: oreja y dos orejas.