Este viernes, 8 de mayo, dará comienzo la feria de San Isidro. Precisamente, será Tristán Barroso, quien inicie la feria de San Isidro, con su primer toro del serial, de la ganadería de Núñez del Cuvillo, acompañado de Alejandro Talavante, tras haberle cedido los trastos, y Juan Ortega como testigo.
¿Quién es Tristán Barroso?
Tristán Barroso es un chaval de 21 años que sueña con llegar a ser un torero importante. Me considero un torero joven, pero con mucha madurez y, a nivel personal, una persona alegre, simpática y con las ideas muy claras en mi vida.
¿Cómo definirías tu trayectoria como novillero?
Creo que, desde novillero sin caballos, como con caballos, he sido un novillero puntero. Tanto en Badajoz, como junto a mi apoderado se han hecho las cosas muy bien y he sabido aprovechar las oportunidades. Es cierto que en algunos momentos la espada me jugó malas pasadas, pero siempre intenté estar a la altura, apoyándome en mi concepto y en mi personalidad.
Hemos podido verte triunfar en varias tardes de tu trayectoria, ¿destacarías alguna de ellas? Cuéntanos cómo la viviste.
No me gusta destacar una tarde en concreto, porque hay muchas en las que me he sentido torero más allá de los trofeos. Incluso ha habido días en los que no he cortado orejas y, sin embargo, me he sentido más torero que en otros con más premios. Aun así, recuerdo especialmente una tarde en la Feria del Pilar de Zaragoza del año pasado, por lo importante que fue dentro de la temporada. También otra en un pueblo de Albacete, donde, pese a no cortar orejas, me sentí muy torero. Al final, intento sacar lo positivo de cada actuación.
¿Cómo definirías tu concepto de toreo y qué toreros han influido en él?
Siempre me han gustado los toreros antiguos, no solo por su forma de torear, sino también por su manera de vivir el toreo. Entre mis referentes están Manzanares padre, Julio Robles y El Yiyo. Aun así, creo que en el toreo es fundamental ser uno mismo, porque las copias no funcionan. La personalidad es lo que marca la diferencia, ya que el aficionado busca autenticidad. Ahora mismo trabajo en un toreo clásico, basado en la lentitud, el mando y el temple, llevando la embestida muy atrás de la cintura, que para mí es la esencia del toreo.
¿Qué significa para ti confirmar la alternativa en una plaza como Las Ventas?
Confirmar la alternativa en Madrid es cumplir un sueño. Lo vivo con una ilusión tremenda, sobre todo por el cartel en el que participo, que para mí es el mejor de la feria, junto a toreros a los que admiro y una ganadería que me encanta. Madrid es la plaza más importante del mundo, así que significa muchísimo. Es felicidad y la culminación de algo por lo que llevo luchando mucho tiempo, incluso superando mis propias expectativas.
¿Cómo te estás preparando física y mentalmente para ese día?
Más que presión, siento una gran responsabilidad. Me estoy preparando bien, manteniendo mi rutina habitual de entrenamiento, aunque aumentando un poco la intensidad por la exigencia de Madrid. Sé que no será mi única tarde allí, pero sí una muy especial. No vengo solo a confirmar la alternativa, vengo con la intención de quedarme y formar parte de los carteles importantes.
¿Qué supondría para ti triunfar el 8 de mayo?
Sería mentir si dijera que no lo sueño. Me imagino abriendo la Puerta Grande, aunque soy consciente de lo difícil que es Madrid. Más allá del resultado, quiero mostrarme como un torero nuevo que despierte el interés del aficionado. Quiero transmitir pureza y lograr una conexión especial con la plaza. Si consigo expresar mi toreo como lo siento, estoy convencido de que el triunfo llegará.
¿Qué te gusta transmitir a los aficionados cuando estás en el albero?
Me gusta captar la atención del público desde el primer momento y sentir que están pendientes de mí. Ver Madrid lleno creo que será algo impactante y único. Afronto esa tarde como una oportunidad maravillosa que no quiero dejar escapar. Intento no presionarme demasiado, pero sé que será un día que recordaré siempre.
Después de la confirmación, ¿qué metas te marcas a corto y largo plazo?
Me gustaría entrar en ferias importantes y conseguir que el aficionado tenga ganas de verme. Quiero consolidarme como un torero relevante y ocupar un lugar importante en los carteles de la próxima temporada, llegando a ser un torero fundamental.
¿Cómo te gustaría que te recordase la afición taurina?
Me gustaría que me recordasen como un torero especial, capaz de marcar una época. También valoro mucho el respeto de mis compañeros, porque es algo fundamental en esta profesión. Y, sobre todo, que el aficionado me recuerde como un torero importante y que, cuando escuchen mi nombre, le vengan cosas bonitas. Aun así, sé que todavía me queda mucho camino por recorrer.
La entrevista refleja a un Tristán Barroso joven, pero con una sorprendente madurez, con las ideas muy claras y una ambición firme dentro del mundo del toreo. Más allá de los triunfos puntuales, destaca su búsqueda constante de la pureza, la personalidad y la autenticidad en cada tarde. Afronta la confirmación de su alternativa en Madrid como un sueño cumplido, pero también como una oportunidad para consolidarse y marcar el inicio de una etapa importante en su carrera. Con una fuerte confianza en su concepto y en su trabajo, su objetivo no es solo triunfar, sino dejar huella en el aficionado y construir una trayectoria sólida que le permita convertirse en un torero relevante en el panorama taurino.