La lluvia desluce una Beneficencia de «No hay billetes»
El diluvio veraniego y el viento condicionan una tarde de máxima expectación en Las Ventas, donde la terna se estrelló contra los elementos y el desigual juego de Victoriano del Río.
El diluvio veraniego y el viento condicionan una tarde de máxima expectación en Las Ventas, donde la terna se estrelló contra los elementos y el desigual juego de Victoriano del Río.
Román corta dos orejas al tercero en una tarde de «No hay billetes», donde Morenito de Aranda no se acopló con su lote y Fernando Adrián anduvo descolocado.
La undécima de San Isidro trajo una interesante pero compleja tarde de toros en la que José Carlos Venegas acarició el triunfo, Juan Leal derrochó firmeza ante un lote deslucido y Juan de Castilla mostró entrega sin redondear.
Miguel Ángel Perera, Paco Ureña y Fernando Adrián se estrellaron contra el juego desigual y la falta de transmisión del encierro gaditano en una tarde marcada por la fuerte protesta del Tendido 7 al presidente.
La mansedumbre, la sosedad y la falta de fuerzas del encierro santacolomeño imponen el tedio en el octavo festejo de San Isidro, donde Manuel Diosleguarde dejó los pasajes más firmes en su confirmación.
Madrid se vistió de gala para el día de su patrón con un «No hay billetes» en los tendidos, pero la tarde osciló entre la verdad de un Fortes herido, la maestría baldía de Urdiales y un palco que terminó por devaluar el rigor exigido a la primera plaza del mundo.
En un acto abarrotado en la sala Antonio Bienvenida de Las Ventas, personalidades de la política y el toro homenajean la integridad y la trayectoria del «Maestro de Linares» en pleno día de San Isidro.
La sustitución de El Vellosino por El Parralejo malogró la expectación del casi lleno total, provocando las protestas en una tarde vacía de juego por la invalidez y falta de casta de los toros.
Tras las reivindicaciones de los aficionados y el acuerdo entre la autoridad administrativa, la Plaza de Madrid refuerza la transparencia en el tercio de varas.
La bravura y transmisión del encierro portugués, con cuatro novillos de nota (1º, 2º, 3º y 6º), marcaron una tarde de poco público pero mucho contenido.