Morante conquista Sevilla y abre la Puerta del Príncipe
El cigarrero firma una tarde histórica cortando tres orejas en el Corpus Christi, mientras Juan Ortega deja destellos de pureza y Pablo Aguado pone la emoción en una Maestranza rendida al arte
Crónicas, análisis y relatos de los principales festejos taurinos.
El cigarrero firma una tarde histórica cortando tres orejas en el Corpus Christi, mientras Juan Ortega deja destellos de pureza y Pablo Aguado pone la emoción en una Maestranza rendida al arte
La espada se llevó el triunfo de Emilio de Justo y Víctor Hernández, a Borja Jiménez le molestó muchísimo el fuerte viento en su primero y un bronco quinto le imposibilitó el lucimiento
La novillada inaugural del abono granadino dejó el triunfo compartido de dos conceptos distintos pero igualmente eficaces, en una tarde en la que Carlos Tirado también dejó momentos de interés frente a un manejable encierro de Hermanas Angoso Clavijo.
Las reses de la ganadería sevillana no lo dejaron nada fácil y permitieron cortar una oreja a Peregrino y mostrar la marcada personalidad de Ruiz de Velasco.
Sin duda alguna, la tarde de Aranjuez da mucho de que hablar poniendo en cabeza a Morante y a Aguado, sobresaltando los tendidos con un par de banderillas.
La encerrona de hoy ha sido protagonizada por los animales de Montalvo, acompañados por los dos sobreros procedentes de La Casa de los Toreros y de Fermín Bohórquez. Sus lidias y muertes les han correspondido a José Garrido, Ismael Martín y Samuel Navalón.
La cárdena encerrona de José Escolar en Las Ventas cumple el dicho de “no hay quinto malo”, con la terna compuesta por Pepe Moral, Damián Castaño y Gómez del Pilar.
Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Paco Ureña hicieron el paseíllo frente a un encierro de Ganadería Adolfo Martín en una tarde marcada por la emoción, la entrega y la grave cogida sufrida por Ureña.
Morenito de Aranda deja lo más sólido de una función marcada por la falta de transmisión de varios toros, el temple de Aguado y la entrega de Talavante en una tarde sin Puerta Grande.
El sevillano cortó dos orejas y firmó la actuación más rotunda de una última de abono marcada por el buen toreo y la nobleza de los toros de Domingo Hernández.